Una temible ofensiva Roja

May 8, 2008

By JOSEPH TREVINO/El Sol de Yakima

El equipo de futbol de Yakima, los Rojos, regresan con una delantera que promete hacer estragos en la defensa rival para la temporada del 2008.

Por DAVE THOMAS/ YAKIMA HERALD-REPUBLIC

Cuando se señala el momento en que las cosas empezaron a amargarse para la temporada del 2007 de los “Rojos de Yakima”, el origen le quedó muy claro al entrenador Héctor Vega.
Un joven delantero que estaba encontrando su toque – de un momento a otro se encontró roto – por una fractura en la clavícula sufrida por el delantero, Júnior García, durante un choque con el portero Brandon Gilliam de los Pumas (Cougars) de BYU.
Yakima entró al partido del 22 de junio en el estadio Marquette con un respetable record de 2-2-3, y con un gol hecho temprano donde perdieron 3-1, García tenía cuatro de los 10 goles anotados para los Rojos.
Apenas la máquina anotadora y ex-jugador de la secundaria de Sunnyside quedó fuera, también la ofensiva de Yakima. Esa derrota al equipo de BYU empezó un resbalón de ocho partidos, en donde los Rojos anotaron seis goles y tres veces quedaron sin anotación.
Yakima terminó con 21 goles la temporada pasada, cinco de ellos viniendo en el último partido de la temporada, para terminar con un decepcionante 3-10-3.
“El año pasado, empezamos bastante fuertes”, dijo Vega acerca de la delantera del equipo. “Entonces perdimos a Júnior… y se nos hizo muy difícil anotar goles”.
Bueno, García, estuvo de regreso, saludable y listo para el partido de apertura de los Rojos del 2008, que fue el sábado contra las Arañas de Spokane (Spokane Spiders). Pero esta vez, Vega no le va poner toda la responsabilidad de anotar al jugador de segundo-año.
Esta temporada, el entrenador ha traído más fuerza a la delantera para complementar a García – y es un par de jugadores impresionantes.
El delantero Jake Sagare, y el volante, Santa Maráa Rivera, ambos ex-Rojos que jugaron profesionalmente tanto internacional como con la Liga A con los Timbers de Portland y los Sounders de Seattle, y regresarán esta temporada a Yakima.
“Eso va ayudar bastante. Te lo garantizo, no hay otro equipo del PDL que tenga dos (ex) jugadores profesionales”, dijo Vega. “Y Júnior regresó y está al 100 por ciento”.
“Nuestro ataque va ser bastante peligroso.”
Sagare, quien fue el entrenador del equipo de fútbol de la secundaria de West Valley este año, estaba listo para el partido del sábado contra Spokane, pero Rivera no jugó, debido a que tenía que quedar libre después que jugó como profesional con los Sounders la temporada pasada, el partido inaugural de los Rojos será el 9 de mayo contra los Cascade Surge.
Aunque ambos, Sagare y García son temibles goleadores, Vega no cree que va haber problemas para que jueguen bien juntos en la cancha.
“El estilo de fútbol de Jake, permite que juegue con quien sea”, dijo Vega. “Él sabe y entiende el juego mejor que cualquiera de nuestros jugadores”.
En cuanto a Rivera, Vega dijo, “Santa Maria trae mucha emoción al juego. Tiene mucha experiencia”.
Vega estaba dispuesto en enfocar su esfuerzo para reforzar la delantera del equipo en parte porqué la defensa ya estaba lista, con el regreso de cuatro – el co-capitán, Al Valencia y Juan Viveros (otro jugador que su lesión lastimó al equipo), Jorge López y Nick Malmstrom – junto con el guardameta, Robert McCurdy y el nuevo guardameta, Brett Axelrod de Walla Walla.
“La defensa va estar bien”, dijo Vega, agregando que otra razón para estar optimista es el hecho que el 75 por ciento de los jugadores del año pasado están de regreso y saludables.
Con la mayoría de los jugadores viviendo en el Valle de Yakima, los Rojos han tenido un mes y medio de buenos entrenamientos, algo que los equipos anteriores no pudieron llevar a cabo.
“Hemos tenido 16 a 18 jugadores en cada entrenamiento y la mayoría de los muchachos han jugado juntos (en otros equipos en el pasado)”, dijo Vega, quien va ser asistido de nuevo por Mike Hernández.
Eso ha permitido que Yakima tenga una fuerte química de equipo.
“Tenemos una cosa que decimos en cada entrenamiento, “Todo lo que hacemos, lo hacemos juntos”, dijo Vega. “Tratamos a todos como si fueran familia. Cada uno nos llevamos bien y nos gusta nuestra unidad”.
Sagare estuvo de acuerdo, diciendo que su optimismo primordial para esta temporada no viene de talentos de individuos.
“Tenemos liderazgo fuerte… y los muchachos del equipo se llevan bien”, dijo él. “Están bien organizados y comprometidos al equipo”.
“Todos están dispuestos a patear la bola e involucrar a todos. Parece que estos muchachos quieren ganar y hacer lo que sea para conseguirlo”.
De hecho, Sagare comparó a este grupo favorablemente al equipo de los Rojos de 1999 que llegó al torneo cuadrangular del campeonato del FDL.
“Ofensivamente, el nivel (de talento en 1999) era un poquito mejor”, dijo él, “pero en lo que tiene que ver con la defensa, no hay mucha distinción, si acaso existe”.
“Podemos tener una buena temporada – mientras nos mantenemos saludables”.
Algo que Yakima descubrió terriblemente la temporada pasada.

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