El Sol De Yakima

Se lo pagaré… ¿mañana?

La baja de las remesas ha obligado a ca-si cinco millones de familias mexicanas de bajo recursos a recurrir al crédito, en muchos casos de instituciones no ins-critas en el circuito bancario. Y eso, según un sabio di-cho popular, es como andar en bicicleta: no puedes dejar de pedalear porque te caes.Casi 50% de las familias que reciben remesas, tienen ingresos mensuales de entre 200 y 400 dólares. Ante la falta de liquidez por la caída en la recepción del dinero (reciben menos canti-dad de dólares y el dólar vale menos), los más pobres, re-curren al crédito para sobre-vivir. Más de tres millones de personas compran alimentos en pagos a plazos.Los datos forman parte de la Encuesta Nacional en Vivienda de la empresa Pa-rametría, contratada por el Banco de México.Esta es una de las más gra-ves consecuencias de la crisis en Estados Unidos. Se ha dis-parado el número de mexica-nos que “viven de fiado”.De diciembre del 2004 a marzo del 2008 la cartera de créditos comerciales creció 51%. Pero el incremento del crédito al consumo es más impresionante para el mismo periodo: 684%.Durante estos meses, ade-más, las operaciones en el Nacional Monte de Piedad, la principal empresa de empe-ños de México, ha visto tam-bién un incremento alto en sus operaciones. La falta de liquidez está ge-nerando situaciones que no se veían hace tiempo: la gente compra artículos electrodo-mésticos a crédito caro y los empeñan por poco para obte-ner dinero en efectivo.

– Grupo Fronteras

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