El Sol De Yakima

Aguas turbulentas

Cada vez son más las ciudades del Valle que cierran las albercas, justo cuando más se necesitan.

Phil Ferolito
EL SOL DE YAKIMA

Trabajadores empezaron a llenar la piscina de la ciudad de Wapato al inicio del mes, pero su futuro no está nada claro.
Cada año, le cuesta a la ciudad casi 125,000 dólares para mantener abierta la piscina, pero los costos de las entradas y de alquiler del local sólo cubren una quinta parte del costo.
La ciudad de Wapato no está sola. Desde Yakima a Prosser, ciudades atadas económicamente están lidiando con maneras para mantener sus piscinas abiertas.
Económicamente hablando, las piscinas municipales usualmente son un fracaso. Y cada vez más, ciudades del Valle de Yakima dicen que no pueden seguir metiendo dinero en ellas.
“De acuerdo a lo que yo sé, no hay una piscina municipal que termine sin ganar o perder”, dijo el alcalde de Wapato, Jesse Farías.
Consideradas por mucho tiempo como una importante actividad de verano para los niños, las piscinas caen víctimas de la edad, el declive de ingresos estatales y la inflación, de acuerdo a los funcionarios de la ciudad. Las ciudades están en busca de nuevas soluciones para adquirir fondos.
Algunas, como en el caso de Yakima, están explorando la idea de construir centros acuáticos regionales -equipados con juegos de agua, rociadores y toboganes grandes- con el intento de generar suficiente ingreso para cubrir los costos.
Otros están simplemente buscando crear distritos de parques que pudieran valorar a propietarios con un impuesto pequeño para cubrir los costos de la piscina.
De cualquier forma, algo tiene que suceder o las piscinas de la ciudad llegarán a ser cosa del pasado, dijo el alcalde de Yakima, Dave Edler, quien ha cerrado tres piscinas y quien se enfrenta a un significativo costo para mantener las dos piscinas restantes en fucionamiento.
“[Las] Ciudades en general simplemente ya no tienen los fondos para subvencionar tales operaciones que se comen los dólares tan rápido como los encontramos”, dijo él.
Hace dos años, Toppenish se vio con el mismo problema de presupuesto como Wapato y quitó la piscina de su presupuesto. Pero el equipo de natación y la Sociedad Rotaria local organizaron un recaudamiento de fondos para mantener la piscina abierta.
Este año hubo suficiente dinero en el presupuesto de Toppenish para la operación de la piscina y para cambiar la caldera que se utiliza para calentar la piscina, pero una solución de fondos de largo plazo se mantiene evasiva, dijo el director de la ciudad, Bill Murphy.
En Toppenish, miembros de la Sociedad Rotaria están considerando si se le pide a los votantes aprobar un distrito de parques, el cual se impartiría un impuesto a cierta área como del tamaño de un distrito escolar. Miembros del equipo de natación en Wapato están considerando lo mismo.

Sin albercas, sin nada que hacer

Funcionarios de Grandview dijeron que no va pasar mucho tiempo cuando ellos se topen con la misma situación. Su piscina de 40-yardas cuesta aproximadamente 85,000 dólares al año operar, y tienen suerte si logran recibir 20,000, dijo el director de Parques y Recreación, Mike Carpenter.
“La piscina necesita reparaciones costosas y podría ser más barato construir una nueva”, dijo él.
“Si no tenemos una piscina, van a haber más de 100 niños al día durante el verano buscando qué hacer en otras partes y tal vez no sea sano,” dijo él. “Esa es la otra cara de la moneda”.
No son sólo los pueblos pequeños del Valle Bajo los que luchan por mantener sus piscinas abiertas.
Yakima quiere reemplazar sus dos piscinas existentes en los parques Franklin y Lion con centros acuáticos. Las piscinas juntas pierden casi 350,000 al año.
Funcionarios de la ciudad el año pasado comisionaron un estudio que costó 75,000 dólares para ver la posibilidad de un centro acuático, y ahora se empieza hablar sobre una instalación cubierta y aire libre que esté abierta todo el año que podría costar $30 millones para construir.
Una posibilidad para pagar el proyecto es un impuesto de distrito que cubre el área de Union Gap a Selah.

Traducido por Vera Sanabria

Comments

One Response to “Aguas turbulentas”

  1. Rosa Reyes on March 12th, 2009 8:17 pm

    Bueno, es muy trezte que tengan que cerrar uno de los pocos recursos para que los ninos pasen el dia sanamente sobre todo despues de un invierno tan largo y de tanto estudiar para pasar los examenes de el estado. Por otra parte me agrada la idea de un parque de recreaciones porque eso atraeria a mas gente y generaria ganancias y empleos lo cual se nesecita mucho en estos dias.

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