September 2, 2008
By JOSEPH TREVINO/El Sol de Yakima
Calles de fuego
Reseña
El Mazda MX-5 Miata con capota dura retráctil eléctrica perfecciona todavía más al legendario convertible de dos asientos.
Antes que nada debo aclarar algo: soy el dueño de un Mazda MX-5 Miata.
Esto es necesario que sepan, ya que el auto en cuestión es el Mazda MX-5 del 2008 con capota dura retráctil eléctrica (PRHT).
Bueno, hecho eso ya a un lado, manejé el nuevo MX-5, conocido en los Estados Unidos mejor como el Miata, por una semana por el Valle de Yakima. Como ya dije, esta versión del carrito deportivo de dos asientos difiere del normal dado a su capota dura; el básico tiene una capa de tela que se pone y se quita con una sola mano.
Y he aquí la más notoria diferencia entre este modelo y el resto de los MX-5, en que el PRHT cuenta con una capota dura, la cual tiene la capacidad de retraerse y desaparecer en el carrito con la presión de un solo botón.
Lo hace en 12 segundos, lo que convierte al Miata en el auto con la capota retráctil más rápida en el mercado. Es realmente una maravilla.
Para los que vivimos en el Pacífico Noroeste, una capota dura en un convertible sin duda le da a uno un poco más de paz mental durante el invierno, si es que uno manejaría un coche como este en tiempos de nieve.
También hay que considerar la seguridad, pues sabemos que nada le cuesta a un pillo usar su navaja contra la capota de tela del pequeño roadster y hacerle lo que quiera.
La capota dura, la cual fue introducida en el Miata en el 2007, le agrega unos tres mil dólares a un MX-5 regular. No está mal.
Pero la capota dura también la añade al Miata algo más: peso. Para ser exactos, 77 libras.
Esto hace que el pequeño roadster (un coche de dos asientos específicamente diseñado para ser convertible) llegue a pesar 2575 libras, lo que lo deja siendo un carrito sumamente ligero.
Y eso es bueno. Muy bueno
Porqué realmente esa es la máxima virtud del Miata: su ligereza.
El MX-5 cuenta con el mismo motorcito 2.0 de 170 caballos de fuerza y puede ser electo entre uno de cinco o seis velocidades manuales (como el que manejé) o un automático de seis cambios.
El coche llega de 0 a 60 millas en 6.5 segundos. Eso es rápido pero cabe señalar que realmente eso no es lo mejor del coche, sino que basta para tumbarle la capota para que el coche le dé a un mil y una sensaciones, todas ellas sensuales.
Llámeme embustero, pero entre todos los coches que he manejado, y esto incluye marcas como BMW, Mercedes, Jaguar etc. no hay uno solo que tenga ese dominio del camino, esa acrobacia graciosa, ese sentimiento que lo hace realmente sentir que uno se une realmente en cuerpo y alma con este carrito.
¿Es mi imaginación, o al pasearme gustoso por los serpentinos caminos del Valle, el Miata baila conmigo al compás de la música que emana de su sistema musical Bose? Es como si el MX-5 sabe que soy feliz y el cochecito se pone a danzar conmigo, en un baile que interpreta mis más íntimos sentidos.
Realmente el MX-5 posee esa magia que le falta a otros coches. Es en verdad un roadster británico moderno, sin el riesgo que lo deje a uno varado como los coches ingleses y con la confiabilidad de los vehículos japoneses.
Lo he dicho antes y lo reitero: el MX-5 es libra por libra y dólar por dólar el mejor deportivo en el mundo. Amén de ser el más divertido.
Y ahí radica su secreto. Este cochecito lo único que quiere es que uno sea feliz. Y en un mundo en el que el gozo es momentáneo, el Miata asegura que mientras que es conducido, uno está contento.
Sobra decir que este coche es endiabladamente guapo. Si busca una novia o novia, esposa, cónyuge, etc. Este es el coche que hay que comprar, pues atrae miradas donde sea que se pone y como gancho este carro asegura que a uno lo lleven al altar en un santiamén.
Hay buenos coches que le hacen la competencia, como el Pontiac Solstice y su hermano, el Saturn Sky. Y aunque son quizás más bonitos, conduje el Solstice y realmente no tiene ese manejo hermoso del Miata.
Desde que salió al mercado en 1990, el Miata se convirtió en el rey de los roadsters. En su tercera generación, lo sigue siendo.
Larga vida al rey.
En detalle
Quejas- Quisiera realmente darles por lo menos una sola queja. Pero no la hay. Favor de disculparme.
Conducción, aceleramiento y manejo- El MX-5 está hecho para los caminos serpentinos de Yakima. Acelera con gusto y sigue la línea blanca del camino como un drogadicto sigue sus líneas blancas de c…… perdón, bueno, ustedes ya se han de imaginar.
Habilidad para levantar jetas- Es uno de los coches más bonitos hoy en día. Parece una versión pequeña de un Aston Martin Vantage, posiblemente el auto más hermoso del mundo.
Motor y transmisión- Cuatro cilindros, 170 caballos de fuerza. Puede ser pedido con cinco o seis cambios manuales, pero yo aconsejo el automático de seis, el cual es mejor para ser conducido en una autopista y en viajes largos, ya que así revoluciona con menos esfuerzo a altas velocidades.
Capacidad- Para dos. ¿Y los demás? Pues que viajen en otro coche o que tomen el autobús pero que no lo enfaden por no poder subirse con usted en su increíble cochecito.
¿Qué tanto gas gasta? El de cambios manuales 22 en la calle y 28 en la autopista, mientras que el automático 22 en la calle y 27 en la carretera.
Seguridad- bolsas de aire, barras protectoras a los costados.
¿Cuánto cuesta? Un Miata básico sin la capota dura empieza a 21,000 dólares. Pero el que conduje con la capota dura y tipo Grand Touring de lujo rebasó los 29,000 dólares.
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