El Sol De Yakima

Cuentos del asfalto: El extraño retorno de Van Damme

El ‘Músculos de Bruselas’ regresa a la pantalla grande casi diez años de ausencia con un filme semi autobiográfico que bien podría ser su mejor actuación.

Érase una vez, Jean-Claude Van Damme estaba entre los actores mejor pagados de Hollywood.
Sólo un peldaño menor que Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone, Van Damme, quien es conocido por sus patadas de karate, decían los expertos en la industria del cine que eventualmente el actor belga llegaría a interpretar papeles al estilo de Tom Cruise.
Eso fue hace mucho tiempo.
Su caída vertiginosa de Hollywood es bien conocida, pues tras una serie de éxitos de taquilla, para finales de los noventas Van Damme pasó a ser un actor acabado: sus últimos 12 filmes han ido directamente a video.
Sin embargo, Van Damme, de 48 años de edad, ha logrado regresar recientemente a la pantalla grande con un filme del estilo que nunca había hecho antes: el de casa de arte. Es decir, un filme experimental que está lejos de las películas comerciales
Titulada JCVD (las siglas de su nombre), el filme es dirigido por Mabrouk El Mechri, un cineasta francés que es un seguidor de las películas de Van Damme. La película es una versión ficticia de la vida del actor, con él actuando como sí mismo.
Todavía no he visto el filme, pero de acuerdo a reseñas y entrevistas, en JCVD Van Damme es un actor acabado, maduro, que no tiene dinero que y rueda sólo películas de acción y bajo presupuesto con directores que lo ven con desdén (como lo ha sido últimamente en la vida real para Jean-Claude).
El filme trata sobre un Van Damme que, pese a que todavía es reconocido por el público, regresa derrotado a su natal Bélgica. Un juez no le concede custodia de su hija, ya que el fiscal lo acusa de depravar a la juventud con sus películas de acción.
Termina perdiendo papeles a Steven Segal (otro actor anteriormente exitoso cuyas más recientes películas van directamente a video); “Prometió cortarse su coleta de caballo”, le explica un agente de cine a Van Damme.
En Bélgica entra en una oficina postal, donde unos pillos la asaltan. Pero la policía piensa que es Van Damme el ladrón, quien aparentemente se ha vuelto loco.
Aunque en el pasado tuvo un gran éxito con el público, Van Damme jamás fue bien visto por los críticos. Curiosamente, ahora son los críticos quienes han alabado al actor por dar tremenda actuación en JCVD.
Algunos incluso lo han comparado con la actuación de Mickey Rourke en el filme venidero, The Wrestler, el cual muchos dicen que bien podría ganar un Oscar.
Conocí a Van Damme personalmente en 1992, durante una conferencia de prensa en Los Ángeles para su filme Nowhere to Run. Admití que el entonces estrella de acción (tenia por aquella época 32 años de edad) era sumamente carismático.
Luego, como reportero de espectáculos para el diario La Opinión de Los Ángeles y otros medios lo entrevisté cuando promocionaba filmes como , Hard Target Time Cop y The Quest.
Van Damme — cuyo apellido verdadero es Van Varenberg — fue campeón de karate europeo antes de llegar a los 20 años de edad a los Estados Unidos procedente de Bélgica. Como todo inmigrante, tenía grandes sueños y muchas ganas de triunfar.
Con el tiempo así lo hizo, poniendo sus tremendas habilidades de artes marciales y sus dotes limitados de actor a buen uso.
Con el filme Bloodsport, un subproducto que ahora es comparado con Operación Dragon, el clásico de Bruce Lee, Van Damme para finales de los ochentas se había convertido en una estrella del cine de matinée.
Recuerdo que siempre se portaba bien con los medios latinos, pues Van Damme sabía que una gran parte de su público más fiel estaba con los hispanos. Además, su tercera esposa, Gladys Portugués, es latina.
Pero lo que no sabíamos los periodistas, gracias a esos publirelacionistas lamebotas obsequiosos que hacían bien su trabajo de censura, era que Van Damme, quien ganó un contrato con Universal para rodar cuatro películas, vivía para ese entonces una doble vida como drogadicto, ayudado por su cuarta mujer, Darcy La Pier, quien según él lo inducía a que consumiera cocaína dizque para mejorar sus encuentros sexuales.
“Es una mujer loca”, me dijo en el 2003 Van Damme, en su apartamento de Marina Del Rey, cuando ya había perdido hace mucho el contrato con Universal. De los publirelacionistas odiosos ni sus luces, pues se fueron en cuanto Jean-Claude dejó de tener éxito (ya ve compadre, los lamebotas no sólo existen en su lugar de trabajo, sino que están en todas partes y son igual de traicioneros).
Al saber que yo padecía de males del corazón, Van Damme me confesó que el también sufría de eso. Me dio consejos de buena alimentación y me recomendó varios libros.
“He aprendido que nada sucede por casualidad”, me dijo. “No es casualidad que tu estés aquí”.
Era interesante conocer el verdadero lado del famoso actor quien antes los grandes estudios de cine lo habían vedado a la prensa. Resulta que aparte de carismático, Van Damme es realmente un tipo agradable.
Tras su horrible divorcio de La Pier, ésta se casó con el fundador de Herbalife (murió de un ataque del corazón al poco tiempo de casarse con ella). Por su parte Jean-Claude regresó con la mujer que realmente lo quiso: Portugués.
“Ahora estoy más tranquilo con mi mujer”, me dijo Van Damme, ataviado con una sudadera y shorts para dormir.
— “Honey, quieres una hamburguesa vegetariana”, le preguntó Portugués desde la cocina.
— “Ves lo que trato de decirte”, me dijo Van Damme con un guiño en los ojos.
Parece que el actor finalmente encontró la paz.
No todo lo que ha hecho en los ultimo años ha sido malo. Entre los filmes que Van Damme mostró verdaderos dotes de histrión está In Hell (En el infierno), pese a su brutalidad.
No sé si exhibirán en el Valle de Yakima JCVD, pues está siendo mostrada sólo en ciertas partes del país.  Esperemos que la enseñen a nivel local.
JVCD es una auto mofa de Van Damme, con acción, comedia y una confesión alucinante, un monologo de más de seis minutes en el que el actor revela todo, desde sus cinco matrimonios fracasados, sus escándalos, su adicción a las drogas y su descenso a ser un don nadie en Hollywood.
En un Tour de force actoral, Van Damme desnuda su alma. Finalmente el actor rompe a llorar al decir:
“No fue mi culpa que estuve hecho para ser estrella”, le explica al cinéfilo. “Yo lo pedí, realmente creí en eso. Cuando tienes 13 [años de edad], crees en tu sueño. Bueno, se me hizo realidad. ¿Pero todavía me pregunto qué he hecho en la tierra?
Llorando, responde:
“¡Nada! ¡No he hecho nada!”
Creo que en el fondo si nosotros nos hacemos brutalmente esa pregunta, contestaríamos lo mismo, ¿qué no?
Te equivocas Van Damme, hiciste mucho. Cometiste errores, como todos, mas tal parece que la vida te ha dado otra oportunidad.
Por mi parte, creo que en cuanto pueda iré a ver JCVD.

Comments

3 Responses to “Cuentos del asfalto: El extraño retorno de Van Damme”

  1. Alfonso ice man on February 12th, 2011 3:34 pm

    mientras hay esperanza la vida es vida cuando uno cae siempre tiene que levantarse…… es lo que renombra a van damme su tenacidad y su perseverancia a sacar lo mejor de todo adelante van damme

  2. memo on August 23rd, 2011 7:39 pm

    van damme es una super estrella y es de valientes reconocer los errores parta ser mejores humanos y asi no volver a cometerlos mi respeto y admiracion para jean claude van damme

  3. memo on August 24th, 2011 6:55 pm

    hola solo deseo externar mi deseo d ver en accion a van damme en la pelicula “los indestructibles 2″ seria genial verlo pelear contra jet li o chuck norris es como reunir ala liga de la justicia pues todos ello formaron uan parte importante en mi niñes asi como una bella epoca muchisimas gracias

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