Funcionarios dicen que investigarán norias
December 10, 2008
By admin
Sin embargo, al parecer el proceso será lento y tedioso.
POR LEAH BETH WARD
YAKIMA HERALD-REPUBLIC
ZILLAH – Funcionarios federales lanzaron aquí un esfuerzo sin precedente el jueves para atacar la contaminación que ha existido por largo tiempo del agua potable de los pozos de poca profundidad, que afectan a miles de residentes en zonas rurales del Valle Bajo de Yakima.
Pero pronto se dieron cuenta que el trabajo va ser largo, complicado y costoso y será un trabajo lento, de acercamiento suave y fuerte contra aquellos que contaminan.
“No traje una resolución”, dijo Marie Jennings de la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency o EPA) de los EEUU, a los casi 20 agricultores, dueños de casa, productores de leche y más de 30 gerentes de nivel medio de 15 agencias locales, estatales y federales que se reunieron el Centro Cívico de Zillah.
“He aprendido que he caminado en medio de un asunto muy grande que muchos de ustedes querían resuelto muchos años atrás”.
El EPA no proveyó un límite de tiempo, por lo que hará siguiente o públicamente va detallar sus opciones, que van de ordenar aquellos que contaminan a proveer agua potable limpia o de financiar el sistema de agua pública para personas que tienen pozos privados.
El problema se ha sabido por años. Un estudio acreditado hecho hace seis años encontró que de uno en cinco pozos de los 195 examinados en las áreas rurales por cinco comunidades del Valle Bajo entre Zillah y Grandview, tenían niveles de nitrato más alto de los límites de seguridad federal.
Estiércol peligroso
A pesar de la evidencia de la contaminación, una investigación hecha por el Yakima Herald-Republic, diario hermano de El Sol, demostró que varias agencias tanto locales como estatales no estaban dispuestas o eran incapaces de arreglar el problema.
Mientras que la contaminación de nitrato puede resultar por el sobre uso de fertilizantes comerciales agrícolas o por defectos de los sistemas sépticos, la sospecha se ha enfocado en las operaciones de lecherías y de ganado. El Valle Bajo tiene 72 lecherías y 74,000 vacas de leche, la concentración más numerosa en el estado.
El estiércol es rico en nitratos, los cuales pueden viajar fácilmente por agua y pueden mantenerse en la tierra por décadas.
En una carta al EPA, la Federación de Lecheros del Estado de Washington con 480 miembros, recomendaron crear una administración para el área de sistema bajo tierra, una entidad legal que sería creada y fundada por la legislación del estado y manejado profesionalmente.
Pero algunos activistas de la comunidad quieren acción más rápida y firme, diciendo el jueves que el manejo del estiércol de la industria lechera es la raíz de los casos más serios y documentados de la contaminación de nitratos y que deberían de ser regulados con mucho peso.
Críticos, como Jan Whitefoot, residente de Harrah, le dijo al EPA el jueves que debería de sacar la fuerza reguladora máxima, como multas altas para ayudar a pagar la limpieza masiva y la construcción del sistema de aguas públicas.
“El abuso del nitrógeno en los pasados años es un legado severo”, dijo Walt George de Sunnyside, miembro de mucho tiempo de la junta de conservación del Valle Bajo.
Pero las agencias responsables por arreglar ese problema del legado y de regular y de aplicar las leyes actuales del agua no trabajan juntas.
“Las agencias no se comunican, lo que nos dejan a nosotros los ciudadanos corriendo de una persona a otra, sintiéndonos como ratas en un laberinto”, dijo Helen Reddout de Granger, fundadora y líder de la Asociación Comunitaria para la Restauración del Ambiente (Community Association for Restoration of the Environment).
Reddout le instó a los reguladores de ser duros con las lecherías grandes que tienen miles de vacas en áreas recluidas, guardando el estiércol en lagunas y aplicándolas a las cosechas.
Traducido por Vera Sanabria.
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