December 10, 2008
By JOSEPH TREVINO/El Sol de Yakima
La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de Granger se prepara para celebrar el día de ‘La Morenita’.
Tiene un gran reto por delante.
El padre Mario Salazar debe recaudar fondos para pagarle al mariachi que tocará Las Mañanitas para la Virgen este 12 de diciembre. Y el domingo, sus asistentes laicos se dedican a vender comida, donas y pasteles con el fin obtener el dinero necesario.
Al final de la misa, Salazar les recuerda a los feligreses, quienes llenaron el templo, que compren comida en el salón adyacente para que durante la misa de la medianoche del viernes 12, el mariachi acuda a tocar.
No obstante, el sacerdote dice que tiene fe que se recaudarán los fondos necesarios. Pues esta es la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe de Granger, la única parroquia del Valle que lleva el nombre de la patrona de México, el símbolo religioso más importante de ese país.
Salazar, quien es oriundo de Medellín, Colombia, dice que para él es una gran responsabilidad estar de párroco, y por lo tanto al frente de dicha parroquia.
Muchas parroquias del Valle tienen planes de celebrar la fiesta de la Virgen de Guadalupe, pero sólo el templo de Granger tiene el honor de llevar su nombre.
“Para una comunidad tan inmensamente mexicana aquí para mí es una responsabilidad y por eso me preocupo por mantener siempre a la iglesia lo más hermosa posible, para que los mexicanos que vienen aquí se sientan como en casa”, dice Salazar, tras la misa de 11.
Cuenta Salazar que llegó al Valle de Yakima en 1986. Al ingresar al seminario lo enviaron a estudiar a Spokane, luego a Oregon. Su primera parroquia como sacerdote fue en Toppenish.
Pero no fue hasta en el 2000 cuando fue asignado como párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.
Cuenta Salazar, un hombre de 49 años de edad, bonachón y que ha aprendido todos los modismos mexicanos de sus feligreses, que siempre ha trabajado con la comunidad latina durante su sacerdocio. Con personas como Cristina Jaime, una feligrés que vive en Outlook pero que desde hace ocho años acude a Nuestra Señora de Guadalupe.
Tradiciones vivas
Oriunda de Barranca de Otates, un pueblo de Zacoalco de Torres, un municipio del estado mexicano de Jalisco, Jaime es una ama de casa 40 años de edad, lleva 18 en el Valle, lugar al que llegó “desde que me casé”.
Junto con otras feligreses se dedica este domingo a preparar comida, cuyos fondos están destinados para el mariachi.
Platica durante un respiro que honrar a la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre en Granger es importante para ella, pues siente que es como si le estuviera rindiendo tributo y honor a “La Morenita” en su propio país natal.
“No es tanto una costumbre, es una tradición, es una fe que nos arraigan nuestros padres desde que nos estamos criando en México”, dice Jaime. “Es muy importante conocerla a fondo para seguir manteniendo las raíces fuera de nuestro país. Es una herencia que le vamos a pasar a nuestros hijos: La fe de nuestra religión”.
Para Fidel Márquez, la fiesta de la Virgen el 12 de diciembre trasciende costumbres y tradiciones. Agrega que para él es algo tangible, vivo.
“Para mí es una realidad que tenemos que hacer viva. Porque no es un símbolo, es una realidad que tenemos que hacer”, dice. “La unidad de todos los que vivimos un tiempo aquí como nativos, y que en un momento dado nos vimos oprimidos por alguien que vino de afuera, tomó nuestra libertad en todos los sentidos, derrumbó todas nuestras ilusiones, nuestras esperanzas, toda nuestra vida y es precisamente la Virgen de Guadalupe la que viene a traernos ese respeto, esa dignidad que un día se nos arrebató”.
Márquez, quien funge como maestro de ceremonias durante la misa, tiene 22 años en el Valle. Vino del Distrito Federal.
Dice que como inmigrante, para él y para muchos la Virgen de Guadalupe es algo vivo que los alienta en su vida diaria.
“Nos da esperanza, nos da un saber que no estamos solos”, dice Márquez. “Que hay alguien que de veras sí meten las manos por nosotros, no como muchos de nuestros líderes que se aprovechan y abusan de nuestra necesidad”.
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