December 11, 2008
By admin
Hubo desde coches llevados con grúa hasta multitudes paradas en el frío invernal por horas, pero miles acudieron para ver la llegada de Eduardo Yánez, Pablo Montero y Jorge Salinas. Vea video — Fuego en la sangre visita Yakima
MELISSA SÁNCHEZ
EL SOL DE YAKIMA
Union Gap- Nadie esperaba que fuese tan grande.
Lo que fue anunciado como un evento promocional de tres horas para la tarde del miércoles en una tienda de 1,100 pies cuadrados cerca del Mall del Valle, se convirtió en un desorden.
Cerca de 1,500 personas llenaron el estacionamiento del centro comercial. Titiritaron en un clima de 30 grados Fahrenheit, vieron como sus vehículos eran llevados por grúas y veían una y otra vez sus relojes mientras las horas pasaban.
Vea video — Fuego en la sangre visita Yakima
“Vale la pena el frío”, dijo Yolanda Ramírez, de 47 años de edad como a las 7 de la tarde del miércoles. Había estado parada afuera de la tienda Verizon con su hermana desde las nueve de la mañana para asegurarse de ser la primera en fila.
“¿Has visto a esos tipos sin camisas? Se ven tan bien”, dijo.
¿La atracción? Tres estrellas de la televisión mexicana que iban en una gira de cinco paradas de Verizon que concluyó con un concierto en Los Ángeles.
En México, Eduardo Yánez, Pablo Montero y Jorge Salinas están entre los nombres más grandes del entretenimiento. Acapararon a millones de televidentes durante la transmisión de Fuego en la sangre, una de las telenovelas más populares de ese país.
Pero en este lado de la frontera no son unos desconocidos gracias a la transmisión de la telenovela por Univision aquí en los Estados Unidos. Y si la muchedumbre masiva es un indicador, Yakima estaba orgullosa de que ese trozo de México llegase de visita.
Más de lo que se esperaba
“Fue más grande de lo anticipado”, dijo Dave Cortez, un agente del Departamento de Policía de Yakima fuera de servicio que estaba encargado del control de la multitud. Por lo menos otros ocho agentes fuera de servicio estaban en la escena donde una falta de lugar para estacionarse y dueños de negocios cercanos que estaban irritados llevó a que decenas de vehículos fuesen llevados con grúa.
“No sé si entendieron bien qué tan rápido esto pudo llenarse”, dijo Cortez de los organizadores de la promoción.
Pero la gente entendió. Ellos se enteraron a través de emisoras en español, de la televisión, de amigos y de tiendas y panaderías de sus barrios.
Mientras miraban como pasaban las horas -los actores estaban como dos horas retrasados dado a un vuelo que se atrasó de Denver a Seattle- llamaron a amigos y familiares para que corriera la voz y exclamaban lo increíble que era que estos tres actores viniesen a Yakima.
“Vienen a un lugar tan pequeño que la mayoría de la gente ni siquiera lo conoce”, dijo Elmer Calderón, de 21 años de edad, de Yakima, mientras que un mariachi local tocaba canciones tradicionales. “Eso es único, ¿verdad? Eso quiere decir que hay muchos más latinos aquí”.
Claramente, el mercado hispano está creciendo a lo largo del país y en comunidades rurales como el Valle de Yakima, el cual está compuesto por un 40 por ciento de latinos.
El número más alto de nacimientos y la inmigración continua significa que es una demografía con poder adquisitivo, algo que Verizon ha notado y que está tratando de capitalizar.
La lealtad del latino
Pero hay otro motivo por el que Yakima fue escogida para la gira promocional, dijo Amir Sadeghi, quien encabeza los programas del mercadeo latino para el Pacífico Noroeste. Los hispanos son considerados como leales a una marca.
“Le van a dejar saber a sus familiares, a sus amigos”, dijo Sadeghi. “Los clientes [caucásicos] correrán un tanto la voz, pero no vez la lealtad que tiene la comunidad latina”.
Yakima fue una de las cinco ciudades escogidas para la gira. Las otras fueron El Paso, Texas, Stockton, California, Southgate, California y Greeley, Colorado.
Para la tienda de Union Gap, el evento fue visto como un éxito por los directores de la tienda. Pero no todos estaban complacidos con las dos horas más de espera inesperada y la falta de estacionamiento.
“No es justo”, dio Martín Velásquez, un residente de Sunnyside de 41 años de edad que se pasó la noche en su camioneta pick-up esperando a que su familia obtuviera autógrafos. “Esta gente manejó de todos lados para ver a estos tipos y se los lleva la grúa. Los organizadores debieron haber sabido que tan grandes eran estos tipos para prepararse mejor”.
“Solía ser un cliente de Verizon, luego me cambié. Pero ahora me cambiaré de nuevo”, dijo Delores Sepúlveda, una asistente de maestra de 40 años de Toppenish. “Tengo que apoyarlos por traer a los Hermanos Reyes, y por traer a mis esposos”.
Incluso gente que no tenía interés en conocer a los actores sabía de la magnitud de lo que estaba pasando.
“No veo telenovelas pero sé quiénes son estos tipos. Todos saben”, dijo Raúl Quezada, un panadero que llegó a Yakima hace un año de Baja California. “Apenas estaba hablando sobre esto con un amigo. El hecho que estos tipos estén aquí significa que México no se ha olvidado de nosotros en este pueblo pequeño”.
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