El Sol De Yakima

Jaguar XF Supercharged 2009: Mi amigo ‘El Puma’

El Jaguar XF Supercharged del 2009 es un sedán de lujo británico tan sexy como un cierto agente secreto con licencia para matar.

Calles de fuego

Estacioné el coche frente a la pizzería.
Me apee y pedí una pizza para llevar, mientras mi esposa permaneció dentro del Jaguar XF Supercharged 2009. Regresé al coche.
Tras 10 minutos de permanecer aparcado, me dispuse a volver por la pizza, pero para ese entonces la mayoría de los empleados del lugar estaban fuera, admirando embelesados al XF. Un hombre con suma cortesía me llevó la pizza: “¿desea condimentos? Podemos traérselos o entrar por ellos? ¿Tenemos queso si gusta?”
Guau.
Realmente uno no puede dejar de sentirse especial cuando está detrás del volante de un Jaguar. El coche se convierte en el centro de atención donde sea que uno vaya.
Y no es que sea simplemente por ser un auto de lujo. He manejado coches de Mercedes Benz, BMW, Acura y otras marcas ostentosas y puedo decir con certeza que la gente no reacciona igual como con un Jaguar.
Si uno quiere pasar desapercibido, el Jaguar XF sería mi última selección. Pero seamos honestos; nos encanta darnos a notar.
Tan sólo con su porte aristocrático, su presencia moderna, elegante y con líneas sensuales aristocráticas y muy inglesas, el XF tiene un lugar asegurado como uno de los coches más bellos del momento.¿Exagero?
Para nada.
De hecho, tenía que ser así. La marca Jaguar, la cual hoy pertenece a Tata, una empresa de la India, apostó todo en el XF.
El año pasado Ford vendió Jaguar a Tata casi por la mitad de lo que pagó por la empresa inglesa a finales de los ochenta. La firma británica jamás le dio dinero a ganar al conglomerado de Detroit.
Y por décadas la marca Jaguar se ha visto enfrascada en una batalla a muerte con su rivales germanos de Mercedes, BMW, Audi y hasta Porsche. Con tan excelentes enemigos, la firma inglesa se las ha visto duras.
Sí, Jaguar todavía tiene al XJ, para mí el sedán grande más bello del mundo. Personalmente, repito, personalmente, prefiero este magnífico coche sobre un Bentley o un Rolls Royce.
Sin embargo, hasta hace poco Jaguar sufría de un elenco anclado en el pasado.
Por ejemplo, el S-Type, coche al que está reemplazando el XF, era bonito, confiable y un excelente sedán de tamaño mediano. Pero en sus nueve años de existencia (una eternidad en cuanto a años de coches se trata) nunca lo rediseñó (la mayoría de marcas rediseñan sus autos cada tres años y le hacen un cambio total cada cinco).
Apenas el año pasado dejó morir al X-Type, otro coche que en siete años jamás pasó por un cambio. En suma, Jaguar estaba en problemas.
No obstante, hace unos tres años vino el XK, un coupé que también hay una versión convertible que muchos confunden con Aston Martin. Sí, el Aston es el coche de James Bond y uno sumamente caro, por lo que el hecho de que tomen al Jaguar por un Aston es como si a uno le dijeran que se parece mucho a Brad Pitt o, en el caso de las mujeres, a Miss Universo.
Y ahora tenemos al XF, un sedán de cuatro puertas de tamaño medio que también algunos confunden con un Aston Martin. Por cierto, el trasero del Jaguar es tan escultural que Jennifer López y Eduardo Yáñez -ambos conocidos por sus erguidas ‘pompis’- se morirían de la envidia si tuviesen que ser comparados lado al lado del XF.
La parrilla de cromo es bonita y el cofre abultado lo hacen imponente, pero donde realmente luce el XF es en el interior. El tablero cuenta con luces ambientales color azul hielo, como se encuentra en los bares de moda.
Este jaguar no enciende con una llave, sino con un botón en la consola, el cual “pulsa” como un corazón. Al oprimirlo, emerge en cámara lenta un indicador desde donde se hacen los cambios de velocidad; a la vez se abren simultáneamente los conductores de aire.
Por supuesto, todo esto son meros adornos. Ah, pero hay que recordar que son los detalles los que cuentan.
Debo admitir que el tablero del XJ, el mayor de los Jaguares, me gusta más debido al gran uso de madera fina, cuero y lujo al estilo de la sala de espera de una casa de lujo inglesa del siglo 19 (sí, soy anticuado y me seduce todo lo viejo y bello).
Pero el XF es la versión moderna de Jaguar y usa mucho menos la madera y más el aluminio acabado; un cuero bonito cubre todo el tablero y puede uno encender el trío de luces interiores con sólo pasar un dedo.
Tanto acabado y elegancia hace que los rivales alemanes del Jaguar se vean toscos en comparación. Es sin duda uno de los mejores interiores de su clase.
Sí ya sé, después de todo esto creo adivinar su pregunta: ¿cómo maneja este felino y cómo se compara con sus rivales alemanes?
Muy bien. El XF prueba que no requiere que el manejo sea duro para que el coche domine las curvas con gracia y sea capaz de llegar de 0 a 60 millas en menos de 5.5 segundos.
Sólo para divertirme quemé llanta en la entrada a la autopista 82 en Granger rumbo a Yakima. Fue tal la velocidad que estaba dentro de la autopista en un santiamén
Aparte, para ser este un sedán de lujo y deportivo es sumamente práctico. Viene con un sistema que con apretar un botón hace que el coche conduzca mejor en la nieve y en el hielo, por lo que hace de este un gato invernal.
Sí, puedo escuchar su pregunta cuando me dice, ¿vale la pena comprar este XF con un motor de ocho cilindros, 420 caballos de fuerza y un súper cargador por 63,000 dólares?
Para mí sí. Por supuesto, este no es un coche que es necesario o que uno deba tener.
El XF es un carro que uno quiere tener… que uno codicia y desea como un enamorado a su amada. Y encima lo convierte a uno en el conductor más popular de Yakima.
Y a eso no sé qué precio ponerle.

EN DETALLE

Quejas.- Es tragalón de gas. Pero con un motor de ocho cilindros, 420 caballos de fuerza y un súper cargador, pues no hay forma -por el momento- que un auto así sea económico.

Conducción, aceleramiento y manejo.- Excelente en los tres puntos.

Habilidad para dejar boquiabierto.- Tal vez lo demanden por las moscas que los transeúntes ingieran cuando pase usted en este coche arrebatadoramente guapo.

Motor y transmisión. Seis cambios en una caja automática. Ocho cilindros, 420 caballos de fuerza.

Capacidad.- Cinco, pero cuatro viajarán más cómodos.

Seguridad.- Bolsas de aire laterales, al frente y a los lados traseros, sistema que deja inmóvil al motor en caso de robo etc.

¿Cuánto cuesta? Esta versión de lujo y con el motor de 420 caballos de fuerza comienza a 63,700 dólares. El que conduje por una semana en Yakima cuesta con opciones 66,675 dólares. Sin embargo, el XF de 300 caballos empieza a 49, 975 dólares.

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