El Sol De Yakima

Piden restricción nocturna para jóvenes

Harta de tener que pintar sobre el grafiti que aparece en su cerca a menudo, Pam Jette le pidió al Concejo que ordene a menores de edad que permanezcan en casa por las noches; el Municipio, al parecer, la escuchó.

CHRIS BRISTOL
EL SOL DE YAKIMA
Tal vez no tienes que pelear contra el Municipio (City Hall). Tal vez, lo único que tienes que hacer es pedir.
Veamos el ejemplo de Pam Jette. Durante una breve pero ardiente aparición la semana pasada ante el Concejo de la Ciudad de Yakima, al pedir ayuda hubo nuevo interés sobre la ordenanza ‘curfew’ en inglés (la hora que deben llegar los jóvenes a su casa).
¿Por qué? Por la razón que Jette está harta de que los pandilleros estén destrozando o arruinado su cerca.
Jette vive en la cuadra 700 de la calle N. Seis, y desde que puso la cerca hace un año, los pandilleros la han utilizado como si fuera un tablero de anuncios. Lo más que ha estado sin grafiti puede que sea de dos a tres semanas, aunque hay veces ha sido tachada hasta dos veces en una semana, dice ella.
Dice ella que pasa casi siempre tarde por la noche, por eso es que ella cree que una restricción nocturda puede ayudar.
“De 11 de la noche a las 6 a.m. no deberían de haber jóvenes en la calle”, dice ella. “Mis hijos no andaban afuera a esas horas. Yo me pregunto, ¿Dónde están los padres? O no les importa, o dejan que sus hijos hagan lo que quieran”.
La mayoría de las comunidades en Washington no tienen o no imponen una ordenanza para jóvenes, el resultado ha sido una serie de decisiones de parte de los tribunales tan recientes como en el 2003 que no pasaron en Seattle, Bellingham y Sumner, por ser inconstitucional. Eso incluye a Yakima, ciudad que inicio la ordenanza en 1994, pero dejaron de imponerla hace unos años.

Las reglas del “curfew”

La ordenanza noctura o “curfew” en Yakima tiene una multa de 50 a 500 dólares si menores de edad o sus padres y jóvenes andan por las calles entre las 11:30 p.m. y 5 a.m. los días entre semana y de 12:01 a.m. a 5 a.m. los fines de semana.
La regla tiene varias excepciones, similar a la ley de la ordenanza en Tacoma, son para jóvenes que trabajan de noche, están casados o emancipados o si están expresando sus derechos de la Primera Enmienda “First Amendment” o respondiendo a una emergencia.
Pero el ruego de Jette llamó la atención de los miembros del Concejo, muchos de los cuales no estaban presente cuando se trató el tema de la ordenanza en el 2005 y 2006 y que fracasó por miedo que iban a demandar a la Ciudad y que la Ciudad no podía demostrar que delincuencias hechas por jóvenes ocurrían por la noche.
Entre los miembros nuevos está Kathy Coffey, quien dice que ella no tiene miedo del ACLU (Unión Americana de Libertades Cívicas) y quiere saber el por qué Yakima puede o no puede imponer la ordenanza cuando otras ciudades como Tacoma (población 203,000) y Grandview (población 9,300) lo pueden hacer.
“No estoy insinuando que sea la solución”, dice ella, “pero lo que se pueda hacer en cuanto a trabajar para mejorar la situación es mejor que mirar a otro lado y decir que no podemos hacerlo. Estoy cansada de eso”.
Otro miembro del Concejo, Micah Cawley está de acuerdo. Después de saber que en Tacoma aún sigue vigente el “curfew” y que nunca ha sido retado en el tribunal; él pidió que dieran más información.

Se hace lo que se puede
Ahora como Coffey, él está diciendo que Yakima debe hacer todo lo posible, aunque signifique que demanden a la Ciudad. Un borrador de la ordenanza puede estar lista dentro de las siguientes semanas.
“Tal vez tengamos que ir al tribunal y pelear esto”, dijo él, “por que las personas están cansadas y hartas. Algo tiene que suceder”.
En privado, el personal de la Ciudad cuestiona si la ley del “curfew” en Tacoma está hecha demasiada limitada para que sea de cualquier valor constructivo. La ley contiene numerosas excepciones y los menores de edad deben recibir primero una advertencia.
Otro problema, de acuerdo a los oficiales de la Ciudad, es que se cree que los delitos hechos por jóvenes son peor entre las 3-7 p.m.
La ordenanza nocturna en Grandview fue hecha en el 2007 como parte de una serie de cambios de códigos diseñados para reducir la actividad de pandillas. El enfoque de la Ciudad fue muy diferente a la de Yakima y de otras ciudades del Condado de Yakima, quienes pasaron ordenanzas de pandillas que luego fueron suplantados por la legislación estatal.
Ninguna tiene un “curfew” .Violar tal ley allí – de medianoche a 5 a.m.- es una infracción civil que sanciona a los padres con multas de 150 dólares por la primera ofensa a un máximo de 500 dólares por las siguientes. Como la ley en Tacoma, no obstante, existen excepciones para jóvenes con excusas legítimas por andar en la calle tarde, como por ejemplo, regresando a casa del trabajo.
El asistente del jefe de policía de Grandview, Mark Ware, dice que sus agentes otorgaron más o menos una docena de multas cuando la ley tomó efecto. Luego se redujo cuando se empezó a correr la voz en el pueblo del Valle Bajo.
“La mayoría de las veces, si andan afuera y con malas intenciones, los vamos a arrestar”, dice él. “Pero honestamente, no hemos tenido mucho problema con eso en algún tiempo”.
De acuerdo a Ware, la necesidad del sentido común y práctico sobrepasa el miedo de una demanda; por lo menos hasta ahora.
“No vamos a simplemente sentarnos sobre nuestros dedos”, dijo él. “Hasta que alguien rete esto, vamos hacer lo que podamos.”

• Traducido por Vera Sanabria

Comments

Got something to say?