El cambiante rostro del votante del Valle

October 28, 2009

By admin

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Ha incrementado el número de votantes latinos, mientras que ha bajado el de los no latinos.

MELISSA SÁNCHEZ
EL SOL DE YAKIMA
ientras sigue creciendo el número de latinos registrados para votar en el Condado de Yakima, los votantes no latinos están desapareciendo de las listas.
Aún así, los latinos tienen menos probabilidad de votar que otros, según datos de la Oficina del Auditor del Condado de Yakima. Falta una semana para el 3 de noviembre, el día de las elecciones generales. Y para predecir la participación latina, el Yakima Herald-Republic, diario hermano de El sol, analizó las registraciones y votaciones en el Condado durante los últimos cinco años.
Los datos muestran que los latinos están votando cada vez más, pero el porcentaje sigue siendo mucho menos que su potencial. Además:
• Desde el 2005, el número de votantes registrados que no son latinos bajó por 1,386. Mientras tanto, el número de latino registrados para votar creció por 4,626. De las 97,061 personas registradas para votar, el 19 por ciento ahora son latinos.
• Pueden estar registrados para votar, pero los latinos no votan igual que los demás. Personas no latinas emitieron 85 por ciento de todos los votos durante la elección presidencial del año pasado, aunque sólo constituyen el 66 por ciento de los habitantes que tienen 18 años — la edad mínima para votar — en el Condado de Yakima.
• Aunque el voto latino se ha duplicado desde el 2005, los latinos emitieron sólamente el 8 por ciento de todos los votos en el 2005 y  el 15 por ciento el año pasado.
“En poco tiempo, la región del este de Washington se va a convertir en una vibrante comunidad política y latina”, dijo Joaquín Ávila, el director ejecutivo de la Iniciativa para Abogar por los derechos del Voto (National Voting Rights Advocacy Initiative) y un profesor en la Escuela de Derechos de Seattle University.
“Igual como en varios lugares — el Suroeste, el resto del estado de Washington — la comunidad latina está creciendo considerablemente”, agregó. “Y aunque parte de ese crecimiento puede ser alimentada por una población de personas que no son ciudadanas, claro que también está alimentada por una población de latinos que sí son ciudadanos”.

Los datos que fueron usados para analizar las tendencias electorales dependieron en “software” del Condado que sigue la pista de participación latina en las elecciones, algo requerido por el Departamento Federal de Justicia.
El software identifica apellidos latinos, le agrega una clave a los votos que van para latinos y le sigue la pista a su regreso. El sistema no identifica cómo vota una persona.
Este sistema empezó después de que el Departamento de Justicia en el 2004 se quejó que el Condado estaba en violación de la Ley Federal para los Derechos del Votante. El departamento ordenó al Condado empezar a ofrecer material para votar en español y tomar otras medidas para asegurar la participación latina en el proceso electoral.
Lupe Camacho, quien dirige los programas bilingües electorales para el Condado, dice que es obvio porqué sólo el 15 por ciento de votos el año pasado fueron emitidos por latinos, pese a que los latinos constituyen el 34 por ciento de la población de 18 años y de más edad.
“Ciudadanía. Esa es la razón principal”, dijo ella. “Los latinos tienen la misma probabilidad de registrarse para votar si pueden y si están aquí.”
Ese es el caso para Geronimo Perales, de 70 años, que hace muchas décadas le ayudaba a otros a registrarse para votar en México.
“Cuando era ciudadano de México, allá votaba”, dijo Perales, quien se hizo ciudadano estadounidense en el 1996 y ahora vive en Yakima. “Votar es un derecho y una responsabilidad. Y, por mi parte, siento que es mi derecho votar en el país donde soy ciudadano”.
La historia es diferente para Maria Morfín, quien nació en California hace 34 años pero creció en Zacatecas. Ahora vive y trabaja en el Valle.
Como otros ciudadanos, ella se registró para votar cuando saco su licencia de conducir en Washington. Pero dice que no sabe lo suficiente acerca los candidatos políticos para votar.
“No voy a votar nomás para votar. Eso para mí no me parece bien”, dijo Morfín, agregando que es más fácil aprender acerca de los políticos en México cuando anda de vacaciones allá que sobre los políticos aquí.
“He conocido la gobernadora de Zacatecas dos veces”, ella dijo. “Yo ni sé cómo se llama el gobernador de Washington”.
Camacho dice que los latinos tienden a votar más cuando los candidatos hacen un esfuerzo para hablar con ellos; y hasta más si dichos candidatos son también latinos.
“Esto no necesariamente significa que los latinos votarán por otros latinos, pero esos candidatos traen más conciencia a las elecciones”, Camacho dijo.

Sin embargo, ciertas investigaciones muestran que los latinos sí apoyan a otros latinos cuando son candidatos políticos.
“La presencia de un candidato latino moviliza al electorado latino, resultando en más votantes y fuerte apoyo al candidato latino”, escribió Matt Barreto, un profesor de ciencias políticas de la University of Washington, en un estudio del 2007. “Un análisis de elecciones para alcaldes en cinco ciudades principales revela que los votantes latinos fueron constantemente movilizados por candidatos latinos”.
Reflejando una tendencia nacional, los votantes latinos en el Condado de Yakima tienen muchísimo menos probabilidad de votar que los no latinos. Durante la elección presidencial del año pasado, por ejemplo, el porcentaje de latinos y no latinos que votaron era el 66 por ciento y 83 por ciento, respectivamente.
La causa de esa diferencia puede ser que los latinos están más dispuestos a tener trabajos migratorios y no ser dueños de casas, dijo Camacho. Los votos por correo no llegarían a esas personas.
Y referente al declive de votantes no-latinos, tal vez el Censo Federal ofrece una explicación. La población en el Condado de no latinos bajó por 4 por ciento entre el 2000 y 2008. Durante el mismo periodo, la población latina creció por un 22 por ciento y mucho de ese crecimiento se debe a niños menores de 18 años. (Los latinos ahora constituyen el 41 por ciento de la población del Condado).
El número de esas personas registradas para votar que no son latinas a bajado por un 2 por ciento desde el 2005. Mientras tanto, los votantes latinos han crecido por 33 por ciento.
La tendencia implica que los votantes no latinos están muriendo o saliendo de Yakima más rápido que de lo que están siendo reemplazados.
Ávila dice que la correlación no es fuera de lo normal: “Si tienes una disminución en población, no es imprevisto también tener una disminución de números de votantes”.

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