November 9, 2009
By JOSEPH TREVINO/El Sol de Yakima
Una vez más, tal parece que el antagonismo entre facciones latinas jugó un papel en unas elecciones que perdieron dos candidatos latinos al Concejo de Yakima.
Perdimos.
No queda otra forma para describir los resultados de las elecciones del martes pasado. Luego del conteo de los votos, quedó completamente claro que los dos candidatos latinos para el Concejo de Yakima fueron derrotados.
Por supuesto, hablo del ex Superintendente del Distrito Escolar de Yakima, Ben Soria, y de la titular, Sonia Rodríguez. El primero buscaba desplazar al titular Ben Lover, la segunda quería permanecer en su puesto al que fue nombrada el pasado mes de enero.
Aunque hasta la hora de cierre de esta edición Rodríguez no ha concedido su derrota, lleva un 48 por ciento del voto, comparado con el 52 por ciento que tiene su rival, Dave Ettl. Por su parte Ettl tampoco ha declarado formal-mente su victoria.
Como mencionó El Sol en sus editoriales antes de las elecciones, Soria y Rodríguez eran sin duda dos de los mejores candidatos al Concejo en las pasadas elecciones. Me atrevo a decir que ambos son de un calibre que va mucho más allá de lo que, basado en los actuales concejales, se espera para ser concejal en Yakima.
Sin embargo, Soria, un hombre que pasó la mayor parte de su vida en el plantel educativo, con puestos importantes en California y otras partes del estado de Washington, además de ser Superintendente de Yakima, fue apabullado, más bien humillado, por Lover. Éste lo derrotó obteniendo hasta un 65 por ciento del voto.
Desde que se supieron los resultados de las elecciones, todos se han hecho la misma pregunta: ¿Qué paso? ¿Por qué perdieron?
Muy buena pregunta.
La nota de portada de esta edición intenta contestar esa pregunta.
Jumm. Creo poder aportar algo.
En nuestra sección de cartas, Néstor Hernández, presidente de la Cámara de Comercio Hispana de Yakima, menciona que lo que le faltó a ambos candidatos fue haber cortejado el voto latino. La carta implica que los postulantes buscaron primero el voto no latino.
Creo que tiene razón.
Me duele decirlo, pero Soria y Rodríguez cometieron el mismo error en el que cayó Vickie Ybarra el año pasado, cuando ésta se lanzó por el Distrito 14 como diputada.
Con su mantra de que eran candidatos para todos, tanto Soria como Rodríguez dejaron saber que no se estaban concentrando específicamente en el voto latino.
A primera instancia, eso suena bien. O sea que dejaban en claro que no por ser latinos iban a caer en el favoritismo hacia los hispanos.
Pero con esta comportamiento cometieron un error garrafal, pues descuidaron su base obvia, que era y es el voto hispano. Pues como ellos mismos me dijeron unas semanas antes de las elecciones, con sólo que los latinos registrados hubiesen salido a votar por ellos el martes pasado, ahora tendríamos a dos concejales latinos en Yakima.
Pienso que Soria y Rodríguez se dieron cuenta muy tarde de su error, pues ya en las últimas semanas estaban buscando desesperadamente un voto latino que de plano no movilizaron sino hasta lo último.
Y como me dijo un señor, un votante al que le pregunte sobre la contienda unas tres semanas antes de las elecciones, “pues tal parece que no buscaron mi voto”.
Y por si eso no fuera poco, el espectro de la división latina asomó su fea cabeza para espantar todavía más al electorado latino. No fue necesario que Lover y Ettl ni nadie más nos ahuyentara.
Bastó con que los medios locales latinos del Valle ignoraran por completo las elecciones y en especial, la contienda de Soria y Rodríguez, para que los latinos también rechazaran estas pasadas elecciones. No con altivez, sino con un orgullo sano puedo decir que El Sol de Yakima le dio cobertura a las elecciones y en especial, a las contiendas de Soria y Rodríguez ante sus rivales.
Ah, pero no fue así en otros medios.
Sobra decir que con medios latinos como esos, los latinos no necesitan de enemigos.
Es triste admitirlo, pero el martes pasado fue un día oscuro para los latinos del Valle. Una vez más, para las demás comunidades quedó claro que el dizque “gigante dormido”, o sea el electorado latino, no salió a votar.
Y todavía más triste es que las rencillas entre latinos, entre las llamadas vieja guardia y nueva guardia de dizque líderes latinos del Valle, haya ocasionado en parte que dos de los mejores candidatos quedaran a medio camino.
Con todo esto, fue evidente que muchos de los nuevos líderes latinos actúan como niños mimados. Algunos son como nuevos ricos, embriagados con su nuevo poder, queriendo salirse con la suya sin importarles quienes salen perjudicados. En este caso fue la comunidad latina en general.
Ojalá y no, pero creo que este comportamiento nos va a costar mucho a los latinos del Valle.
Joseph Treviño es el editor de El Sol de Yakima. Cuentos del asfalto es su columna semanal de opinión.
One Response to “Cuentos del asfalto: Una derrota costosa”
Got something to say?
Felicidades Joseph, buen analisis politico de una realidad electoral latina que lamentablmente se repite en tantos lugares. Un abrazo desde L.A.