Tomando café: Las nuevas tecnologías: ¿Bendición o maldición?
November 17, 2009
By admin
El autor pone en su justo lugar los artefactos y novedades de moda, alentándonos a que no olvidemos la lectura y que le pongamos un balance a nuestras vidas.
WAPATO — Era común encontrar a los hombres de edad mayor de San Diego, Texas, en lugares de frecuencia, tales como los restaurantes, pasando el tiempo y tomando café.
Café con bísquetes calientitos con miel y mantequilla era la costumbre del día. Cuando visito a mis parientes de San Diego cada mañana voy a la panadería a comprar los deliciosos bísquetes, los llevo a casa y con café casi hirviendo nos los comemos en forma de merienda. (un trago de café).
Un modo de saber cuando alguien fallece en San Diego es por el repique de la campana de la Iglesia Católica. Este repique se oye por todo el pueblito.
“¿Quién moriría?” preguntaban los del barrio”.
“Pues fue don tal fulano”, era la respuesta.
“¿Y de qué murió?”, era la siguiente pregunta. Muy seguido la contestación era, “pues ya estaba enfermito o enfermita, y murió en casa”. (otro trago de café).
Una vez fui con mi mamá, Toña, a visitar a un vecino que estaba muy enfermito. Esa imagen nunca se me borra de mi mente.
El hombre ya adulto estaba en cama y tenía la semblanza de un esqueleto. Pocos días después murió.
Había sufrido de cáncer. La medicina no estaba tan avanzada como hoy en día.
Mucha gente de aquellos años moría muy joven y de enfermedades que hoy en día son controladas. Una explicación de muerte a veces era que “murió porque se volvió loco”.
Me pongo a pensar y hoy me digo, quizás murió de la enfermedad alzheimers o demencia. Sea como sea en aquellos tiempos la muerte llegaba más temprano y a veces no sabíamos por qué. (Trago de café).
El otro día desperté sintiendo que el brazo izquierdo estaba poco débil, flojo. Una señal de un “stroke”. Fui pronto al doctor y me confirmó que eso era, pero que fue muy suave, no peligroso, pero suficiente serio para hacerme varias pruebas.
He ido a hacerme tres pruebas; imágenes del cerebro, venas y arterias. Pronto regreso de nuevo con un especialista de la sangre para una consulta sobre los resultados.
Lo que me sorprendió fue el uso de las nuevas tecnologías: los instrumentos que se usaron para medir la velocidad de la sangre, los retratos sonares del corazón, las imágenes de los rinconcitos del celebro; todo bien medidito, claro y rápido.
El doctor podrá hacer un buen dianóstico. (Trago de café).
Todo alrededor vemos las evidencias de nuevas tecnologías. Cámaras digitales del tamaño de la palma de la mano, que pueden retratar, usarse como teléfonos, mandar correos electrónicos, estudiar tu cuenta de banco, y quién sabe que más.
Televisión digital de alta definición, ¡que se puede colgar en la pared de su casa! Todas estas invenciones nuevas son para la conveniencia del consumidor.
Todo se nos hace más fácil. El teléfono de casa ya es obsoleto, pues cada miembro de la familia tiene su celular.
¡Y hay que saber que no son baratos! Ya no lavamos ropa a mano, ni la tendemos al sol para secar.
Tenemos máquinas automáticas para lavar los trastes también. Los automóviles tienen sistemas para ayudarnos a llegar a donde vamos.
Y lo más moderno es la computadora con servicio de Internet que nos trae todo tipo de información, audio y visual, buena y mala, con tan sólo el toque de nuestros dedos. (el último trago de café).
¿Todo es bueno? Quizás no.
Hemos dejado de leer libros y hemos dejado de usar nuestra imaginación. Más y más somos menos creativos y ya no apreciamos la naturaleza alrededor de nosotros.
Nuestros sentidos de ver, oír, hablar, escuchar y hasta saborear los estamos perdiendo. Hoy en día somos más enfermizos porque no hacemos ejercicio, lo que nos lleva a la obesidad, la diabetes, enfermedades del corazón y otras enfermedades más.
¿Qué hacer? ¿Cómo balancear lo bueno y lo malo de las conveniencias?
Es fácil. Usa tu mente y disciplínate más en cuanto tu dependencia a la computadora.
Aplaude los avances en la medicina, y vuelve a los libros. Si eres joven, sigue una carrera profesional que te lleve al servicio de la gente pobre.
No te dejes llevar por el amor al dinero. ¡Y deja de usar el celular cuando manejes carro o motocicleta! Cuando lo hagas serás mejor persona.
Paz.
Se me acabó el café.
• Ricardo García fue director de Radio KDNA por casi 30 años. Fue amigo de César Chávez y actualmente está involucrado en muchos proyectos comunitarios, además de escribir un libro sobre sus experiencias en el Valle de Yakima.
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