Un Día de dar Gracias: Ayer y hoy

November 25, 2009

By admin

Por RICARDO GARCIA
Especial para El Sol de Yakima

WAPATO — ¡Los lattes son muy caros!

Pero si te gustan, pues cuando tomes café en casa, tómalo con leche hervida.

Es casi lo mismo. (Mi primer trago de café).

Mi pensamiento toma rumbo a San Diego, Texas, una vez mas. Allí, en la década de los cincuentas.

En este día me encuentro como uno de muchos que han venido al arroyo que cruza la ciudad. Está casi seco alrededor de una bajada rodeada con algunas lomas con formas de caliche.

En años pasados había un puente que cruza el arroyo en esta ubicación. Los mejores tiradores de rifle llegaban el domingo antes del Día de dar Gracias, o el Día de Acción de Gracias, y comenzaban a competir por el guajolote.

A una distancia de unas 50 yardas, más o menos, detrás de una piedra grande se veía la cabeza del pavo. El tirador pagaba un dólar, tomaba puntería y trataba de tumbar al guajolote.

Si lo lograba, se lo llevaba a casa y gozaba la familia de una comida deliciosa de pavo en ese último jueves de noviembre. (Otro trago de café).

En mi casa, y en otras del barrio, era raro que comiéramos guajolote en ese Día de dar Gracias. Lo más probable era comer un pollo asado o pollo con arroz.

Pero siempre recitábamos un rezo de gracias dirigido por mi abuela. Más que nada dábamos gracias por nuestras vidas, nuestra salud y pedíamos por mejores días en el futuro.

En esos días era rara la familia que tenía televisión y consecuentemente las madres de familia llevaban a sus hijitos/hijitas al cine para ver, quizás el último estreno de una película con Cantinflas o Pedro Infante. La vida era muy simple en esos días.

No habían centros comerciales (los shopping malls) para ir a las compras baratas el viernes después de Thanksgiving. El comercialismo de la Navidad casi no se oía; en lugar se miraba más la celebración del Nacimiento con las posadas del barrio. (Trago de café).

La tradición de celebrar el Día de dar Gracias sigue en estos años modernos. La venta de guajolotes congelados es un éxito económico.

No hay nadie en los Estados Unidos que no saborea el pavo con rellenos de frutas, nueces y vegetales y acompañado con pastel de calabaza o camote. Desde los más pobres hasta los más ricos: todos comemos guajolote en este día.

¡Alto! ¡Hay peligro hoy en día!

El futbol americano ha invadido nuestras salas para el deleite de los hombres, y las mujeres, tan pronto que lavan y alzan los trastes, comienzan a estudiar el periódico y planear un mapa de tiendas en donde habrán las mejores baratas. El viernes negro (día después del Día de dar Gracias) es la nueva tradición del año.

Las puertas de los centros comerciales y sus tiendas abren, ¡a las cinco de la mañana! Y el comercialismo de la Navidad con canciones navideñas ahora comienza, ¡en la segunda semana de noviembre!

¿Podrá ser igual en México?  ¡Ojalá y no!

Ojalá que no se hayan olvidado de las Posadas. (El último trago de café).

La evolución de las costumbres, buenas o malas, sigue su gira. Y sin decir más, yo y mi familia les deseamos a todos ustedes un bonito, feliz, saludable Día de dar Gracias: que haya paz en sus hogares y que las mesas estén llenas de comidas deliciosas y saludables.

Y que haya café y chocolate calientito  para todos.

Descansen y hagan tiempo para la reflexión de lo bonita que es la vida y de veras dar gracias a Dios por nuestras bendiciones.
• Ricardo García fue director de Radio KDNA por casi 30 años. Fue amigo de César Chávez y actualmente está involucrado en muchos proyectos comunitarios, además de escribir un libro sobre sus experiencias en el Valle de Yakima.

Comments

Got something to say?