Negocios latinos bajo la lupa
February 2, 2010
By JOSEPH TREVINO/El Sol de Yakima

Líderes comunitarios afirman que recientes investigaciones por parte de la Ciudad de Yakima a empresas hispanas fueron hechas bajo presión de un grupo antiinmigrante.
El taller mecánico de Alfonso Botello es un modelo de limpieza.
No hay rastros de grasa en el suelo, las paredes, decoradas con cabezas de venados y otros trofeos de caza, brillan de limpias. Todo está colocado en su lugar, desde las escobas hasta la herramienta.
Es por eso que dice Botello que le sorprendió que su negocio de Yakima, Valley Automotive Center, está ente los negocios que han sido inspeccionados por las autoridades por supuestas violaciones al código de la Ciudad.
Las inspecciones, las cuales incluyó la investigación a 47 negocios, fueron propiciadas luego de que por lo menos una miembro de un grupo antiinmigrante se quejara con el Concejo de la Ciudad. La queja fue hecha en agosto del año pasado, lo que propició al entonces concejal y ahora alcalde, Micah Cawley, a pedir que se llevara a cabo una investigación.
Mary Ann Lockhart y Deanna Pemberton fueron las que presentaron la lista durante una reunión del Concejo en agosto. Pemberton se identificó como una miembro de Grassroots of Yakima Valley, un grupo que se opone a la inmigración indocumentada.
Mas desde hace meses que líderes latinos como Luz Bazán Gutiérrez, de la Cámara de Comercio Hispana se quejaron con el Concejo, diciendo que la mayoría de nombres en la lista eran de negocios que pertenecían a dueños latinos.
Héctor Franco, conocido activista del Valle, renunció la semana antepasada de la Junta Comunitaria de Revisiones, un grupo voluntario que trata primordialmente con violaciones al código de la Ciudad.
En su carta al alcalde Cawley, Franco dijo que la investigación era “un esfuerzo racista para enfocarse en los residentes hispanos de la ciudad de Yakima”.
Bazán Gutiérrez, de la Cámara de Comercio, quien desde el año pasada ha seguido de cerca el caso y se quejó ante el Concejo por haberse enfocado solo en negocios latinos, dijo que en lugar de enojarse con los negocios hispanos, la Ciudad debería de estar contenta de que los dueños latinos están generando más empleos e impuestos.
Entre los mencionados están negocios conocidos como Quesería Bendita y Taquería Los Primos. Ocho residencias también fueron nombradas.
En una entrevista publicada en el Yakima Herald-Republic, diario hermano de El Sol, Cawley dijo que es rutina pasar las quejas de los ciudadanos al Departamento de Códigos. Dijo que un caso común es cuando la gente se queja de personas que se estacionan en zonas restringidas, propiciando así a la Ciudad a que investigue.
“No cuestionamos por qué está frente a nosotros. Si usted se queja, investigaremos. Tratamos a todos de forma justa”, le dijo Cawley al Herald-Republic.
No obstante, Cawley admitió que la lista de quejas con nombres latinos podría ser percibida como prejuiciosa.
“Puedo ver como haber algunas percepciones erróneas”, dijo.
Por su parte, Pemberton no pudo ser encontrada para que ser entrevistada. Lockhart le dijo al Herald-Republic en una entrevista telefónica que le pidió a la Ciudad que investigara debido a que le preocupa la polución del medio ambiente por negocios que disponen ilegalmente de contaminantes, tales como aceite de motor.
Lockhart agregó que no reunió la lista pensando en la etnia de los dueños.
“No tenía ni idea de que nacionalidad era esta gente. Tengo a seis nietos hispanos, le dijo al Herald-Republic.
Añadió que está satisfecha con la forma que respondió la Ciudad.
“Hicieron lo que pudieron con sus limitaciones. Me alejé sintiéndome muy, muy feliz”, dijo.
Por su parte, Botello, el dueño de 57 años de edad de Valley Automotive Center, dijo el miércoles durante una entrevista con El Sol que no sabe por qué su negocio fue nombrado en la lista de quejas. Agregó que nadie ha ido a inspeccionar su lugar, pero que esto no le preocupa, pues dice que su negocio es sumamente limpio y que suele pasar con creces las inspecciones que le hacen a su negocio las autoridades.
Con una oficina decorada con retratos de Pancho Villa, Emiliano Zapata y figuras del viejo oeste, Botello, quien lleva ya 19 años con su negocio, dijo que prefiere su actual decorado al estereotipo de los talleres de autos que suelen poner calendarios femeninos.
Un veterano de la guerra de Vietnam, Botello, quien es oriundo de Texas, dice que sigue todavía lo que aprendió en el ejército, de tener su lugar inmaculadamente limpio.
Qwest, DirecTV y la Oficina del Desempleo del Estado de Washington están entre sus clientes, dijo Botello.
Botello dijo no conocer a Pemberton o Lockhart, las mujeres que presentaron la queja ante la ciudad.
“Si vinieran y vieran mi taller, probablemente no estarían hablando así. No tiene sentido”, dijo Botello. “Son gente mezquina”.
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