Una prueba de vida o muerte

February 2, 2010

By admin

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La historia de una jovencita que logró salvar vidas gracias a lo que aprendió en un programa de bomberos.

LAURA AGUILERA-FLEMMING
EISENHOWER HIGH SCHOOL
anielle “DJ” Aguilar estaba caminando por la noche con su familia cuando un carro pasó volando y escuchó un sonido raro.
La joven de 17 años, quien cursa su último año en la secundaria Toppenish — andaba de vacaciones en Santo Domingo, Nuevo México, el verano pasado — miró por todos lados y notó que el carro se había desaparecido. De repente su hermana y prima empezaron a gritar, “¡DJ! ¡Socorro! ¡Bombero!”
Corrió hace ellas y se dio cuenta que el carro estaba parcialmente sumergido sobre un lado, en un canal de irrigación y estaba empezando a hundirse.
Aguilar se metió en el agua y empezó a evaluar la situación, determinando el lugar más seguro donde pararse para que no destrozada por el carro.
Dentro del carro, Aguilar vio a una mujer en el asiento del conductor, una mujer mayor en el asiento del pasajero y un niña pequeña en el asiento de atrás.
La pierna de la niña estaba atorada entre su asiento de seguridad y la puerta del carro, y estaba gritando, “¡Mi pierna! ¡Mi pierna!”
“Me fije en la niña para ver si estaba bien y sus ojos estaban grandes porque estaba en shock”, dice Aguilar, quien ayudó a sacar a la mujer mayor salir del agua y esperar sobre el banco del canal.
La madre de la niña se trepó hacía la parte trasera del carro para alcanzar a su hija y sacarla del asiento de seguridad. En cuanto sacó a su hija, se la pasó a Aguilar, quien la puso sobre el banco del canal junto con su abuelita.
Para este tiempo, el carro se iba hundiendo más en el agua y la madre apenas tenía suficiente espacio para respirar. Aguilar trató de abrir la puerta del carro para ayudar a la madre a salir, pero se le resbaló la puerta y le machucó la mano de Aguilar.
Por fin pudieron abrir la puerta y Aguilar le ayudó a la madre salir del carro. La familia abrazó a Aguilar y le dieron las gracias. Como 10 minutos mas tarde, llegó la policía, la ambulancia y los bomberos.
Seis meses después, Aguilar recuerda la descarga de adrenalina: “Mi cuerpo estaba temblando y mi mano me estaba doliendo un poco. Se sintió bien ayudar en salvarle las vidas de tres personas”.
Aguilar dijo que sabía que hacer debido a su entrenamiento en el programa de bomberos o antiincendios del Centro Técnico del Valle de Yakima (Yakima Valley Technical Skills Center.) Ella dice que también aprendió algo sobre su experiencia de la vida real: Ella es más fuerte física y mentalmente de lo que ella pensaba.

121709_CF_UNLfirefighter_13Aguilar es una de tres muchachas en su grupo de 13 personas de la clase de antiincendios o bomberos de YV-Tech. Al inicio, ella dice que pensó que el ser una de las únicas muchachas en la clase sería intimidante porque los muchachos serían más fuertes.
Ahora, ella es primer capitán de su unidad, clasificando solo un punto detrás de una de sus buenas amistades -también una chica- quien es jefe de escuadrón.
“Quiero demostrarle a las personas que las chicas son tan fuertes como los chicos”, dijo ella.
Aguilar se incorporó al programa porque quería ayudar a las personas. La parte favorita de la clase es el estar afuera obteniendo experiencia de primera mano.
Ella dice que el programa también le ha enseñado a ser más responsable y organizada.
De acuerdo a Brandon Dorenbush, de 34 años, teniente de bomberos e instructor del programa de Aguilar, ser bombero se requiere tener liderazgo, integridad, honestidad y la habilidad de trabajar en equipo.
“Tienes que tener la habilidad de trabajar con personas y entenderlas”, dijo él. “Si no estás dispuesto a trabajar juntos, alguien puede resultar herido”.
Dorenbush también dice que él cree que la manera en que Aguilar respondió el verano pasado demuestra la madurez de ella. El dijo, “demuestra su habilidad de actuar bajo estrés”. “Ella siempre pondrá a otra persona antes que ella misma”.
Craig Dwight, 53 años y director de YV-Tech, dice que las acciones de Aguilar prueban que no tiene miedo de arriesgarse. Él acredita al programa de bomberos por darle la confianza de hacer lo que ella hizo.
“Lo que me gusta es que todos son tratados igualmente, y todos tienen las mismas expectativas”, dijo Dwight.
El otoño pasado, durante la gran apertura del nuevo edificio de YV-Tech, se le invitó a Aguilar a dar una charla sobre como el programa de bomberos le ayudó, para que ella pudiera manejar tal situación. Fue su primera vez que ella hablará en público sobre el rescate.
“Ella es muy humilde sobre eso”, dijo Dorenbush. “Ella para nada habla sobre eso”.
Aguilar se mantiene en contacto con la madre del accidente por medio de MySpace. Ella le cuenta a Aguilar como está su hija, y que su hija aún recuerda que Aguilar es la persona quien le salvó la vida.
“Es excelente con lo que hace”, dijo Dorenbush. “Y solo va a seguir mejorando”.

• Laura Aguilera-Flemming cursa su onceavo año en la secundaria Eisenhower y es miembro del programa de periodismo para estudiantes de Unleashed del Yakima-Herald Republic.

Traducido por Vera Sanabria

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