No más recortes, por favor

February 23, 2010

By admin


ROSALINDA MENDOZA

El Estado de Washington necesita invertir en las familias si queremos una economía fuerte y sostenible.
Por el segundo año consecutivo, la recesión nacional ha puesto a nuestro estado en un lugar muy difícil. El año pasado, la respuesta de nuestros diputados fue recortar fondos en viviendas, educación y salud que se sumaron a aproximadamente $3.6 mil millones de dólares.
Con la economía todavía recuperándose, el estado ahora enfrenta un déficit presupuestario adicional de $2.6 mil millones. Este año necesitamos balancear las escalas y poner un alto a más recortes en los servicios.
Necesitamos recaudar fondos para proteger las viviendas económicas, educación, salud y muchos de los servicios que son esenciales para producir una fuerza laboral estable y reconstruir una economía fuerte para el futuro.
Miles de personas en el estado ya están al borde.  Desde la recesión, nuestra tasa de desempleo casi se ha duplicado a un 9.5% ¡Eso significa que 334,774 residentes de Washington están desempleados!
Miles más serán afectadas si los diputados promulgan más recortes presupuestales que no toman en cuenta las consecuencias que tendrán en el futuro. Los afectados serán desproporcionadamente personas de color y minorías. Sabemos que por lo regular las minorías en el estado ganan menos, pagan un porcentaje más alto de sus ingresos en impuestos, y tienen menos acceso a viviendas económicas, educación, salud y la justicia que sus contrapartes anglosajones.
Los campesinos contribuyen aproximadamente $8.5 mil millones de dólares por año a la economía agrícola de Washington. Sin embargo, muchos todavía viven en viviendas de calidad inferior y no tienen seguro médico.
Ahora que los diputados abordan esta segunda ronda de decisiones difíciles presupuestarias, es importante que se enfoquen en el impacto que sus decisiones tendrán en nuestras comunidades. Es un recordatorio de que así como ha sido difícil esta recesión para muchos residentes en Washington, ha sido aún más difícil para las minorías.
Muchas familias latinas terminaron con hipotecas de alto riesgo y los latinos fueron más probables de recibir un interés más alto que anglosajones en la misma situación para préstamos utilizados en la compra de una casa.
Este es el tiempo cuando las familias necesitan una mano amiga y no más recortes a servicios públicos. El hacer recortes más profundos solo empeoraría las cosas.
Esto causaría que nuestro estado perdiera otros 33,600 trabajos del sector privado y público. Más recortes negaría a familias y niños el vivir en un hogar seguro y prevendría a estudiantes de seguir sus sueños de asistir a la universidad.
Esta crisis económica debería de servir como una llamada de atención. Necesitamos empezar a asesorar las desigualdades del sistema fiscal en nuestro estado y avisarles a nuestros diputados que las familias ya no pueden permitir más recortes a servicios esenciales.
Una economía fuerte empieza con una fuerza laboral sana y educada.

Rosalinda Mendoza es Coordinadora Comunitaria para el Fideicomiso de Viviendas Campesinas de Washington, la cual desarrolla nuevos recursos para viviendas campesinas, apoya el trabajo de organizaciones locales, y colabora con asociaciones para abogar por mejores condiciones de vivienda de los campesinos de Washington. www.farmworkerhousingtrust.org

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