January 10, 2012
By JOSEPH TREVINO/El Sol de Yakima
Según un experto, esto significa que Yakima podría ser propensa a terremotos.
MIKE FAULK
EL SOL DE YAKIMA
Las crestas escénicas que delinean al Valle de Yakima y la mayor parte del centro del estado de Washington por mucho tiempo han sido admiradas y promocionadas como parte del encanto de la región.
Resulta que vienen con un precio potencial.
“Cada una de esas montañas viene con una falla o dos asociadas con ellas”, dijo Brian Sherrod, un geólogo del Departamento de Geología de los Estados Unidos que estudia fallas en la parte central de Washington. “Y casi todas ellas no ha tenido mucho trabajo hecho sobre ellas todavía”.
Estas fallas incluyen todo desde Yakima Manastash, Umtanum y Toppenish, a Heaven Hills y las montañas de Saddle y Rattlesnake, cerca de Hanford. La información que Sherrod y otros geólogos están recaudando sobre ellas no sólo le está ayudando a la gente a entender la posibilidad de un temblor en nuestra región, también muestra que tan conectadas están las tectónicas del estado.
Sherrod dijo que recientemente, los geólogos han podido poner en mapas una serie de líneas de fallas que se estiran a lo largo de las Cascadas, incluyendo un grupo de fallas a lo largo de crestas entre Yakima y Ellensburg que conectan fallas que van hasta Vancouver Island. Los hallazgos están cambiando la manera en como los geólogos ven las relaciones entre los temblores en los diferentes lados del estado.
Eso quiere decir, que lo que sucede en un lado de las Cascadas podría significar con el tiempo para el otro lado, pero los geólogos todavía tienen mucho trabajo por delante para poder entender las probabilidades y el significado de estos descubrimientos. El mayor reto es estudiar la historia de las fallas usando tecnologías avanzadas en el suelo y mediante investigaciones aéreas para saber si están activos y de lo que son capaces.
La forma más fácil de aprender si una falla está activa es cuando produce un temblor, dice Sherrod. El resto es cuestión de tiempo e investigación. Apenas se sabe para muchos cuando fue la última vez que estuvieron activas las fallas en el Centro de Washington, menos cuando podrían reactivarse.
“Es algo que va a tomar mucho tiempo descubrir”, dijo Sherrod, quien denotó que él comenzó sus investigaciones usando el trabajo de unos geólogos de las décadas de los 70 y 80.
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