El Sol De Yakima

Suzuki SX4 Crossover: Un sexy milusos

July 29, 2008

CALLES DE FUEGO

El SX4 Crossover de Suzuki es económico y con un buen sistema AWD, se ríe de la nieve.

Reseña

Lo entiendo.
Sí. Comprendo.
Los precios altos de combustible lo tienen de malhumor. Me dice que quiere un coche económico, confiable, bueno, que no gaste mucho gas. Además, como vivimos en el Pacífico Noroeste, quisiera que su carro fuese bueno para andar en la nieve durante el invierno, uno que no lo deje preocupado por si usted o su cónyuge tiene que salir durante una noche helada en medio de una tormenta.
Ah, y me dice que lo quiere a un precio bastante módico.
Que sea nuevo y que no desea pagar por él más de, digamos unos 17 mil dólares, para que los pagos le queden bajos.
Aparte, le gustaría que la garantía durara por muchos, pero muchos años. Seguro que espera que le diga que está usted soñando, ¿verdad?
Pues no. Realmente existe ese coche.
Sin más preámbulos, se trata del Suzuki SX4 Crossover del 2008. Y permítame decirle que tiene todo lo que me pidió y más, mucho más.
El SX4 Crossover (al que no hay que confundirlo con el SX4 Sedán que reseñamos hace algunos meses) es, de hecho el auto equipado con tracción en las cuatro ruedas (AWD) más barato en todo el país. También es uno de los coches más populares en Europa.
Con un motor de cuatro cilindros y 143 caballos de fuerza, el Crossover cuenta con cinco cambios manuales (fue la versión que manejé por una semana en Yakima) y con una versión de transmisión automática de cuatro cambios.
Sin embargo, el Crossover no es perfecto. De hecho, cuenta con lo que podrían considerarse como limitaciones.
El coche es pequeño, pero pesa 2885 libras (debido a que tiene el sistema AWD, lo que lo hace más pesado), por lo que lo hace un tanto más lento que otros carros de su tamaño. El Crossover consigue llegar de 0 a 60 millas en 9 segundos, lo que no está mal, pero  tampoco no lo hará que gane una carrera.
Un mensaje para Suzuki: Por favor pónganle al Crossover un cambio más, ya que con sólo cinco velocidades, el coche empieza a renegar al llegar a las 70 millas. Un cambio más solucionaría eso.
Luego está el uso del combustible. A todas luces 28 millas por galón en la autopista y 21 en la calle no está nada mal para el Crossover, pero el Ford Focus, el Toyota Yaris y el Chevrolet Aveo dan más millas por galón.
O sea que el Crossover está rodeado de excelentes rivales que en tiempos como estos, mucha gente se siente tentada a comprarlos dado a lo económicos que son en las gasolineras.
Parecería que en medio de tanta competencia, el Crossover no tiene mucho que hacer.
No señor.
Los rivales, todos cochecitos muy buenos y con muchas virtudes, no tienen el as que ostenta el Crossover: Su excelente sistema AWD. En inviernos como el pasado, el Crossover resulta el rey.
Tal sistema viene en tres velocidades. Con sólo oprimir un botón, puede uno quitar el AWD, para así economizar gas.
Oprimiendo el mismo botón, el coche lanza tracción a las cuatro ruedas, por lo que en el hielo o nieve, el Suzuki baile sobre el elemento blanco como un bailarín de ballet.
Y la tercera opción del botón hace que el Crossover entre en tracción total a baja velocidad, convirtiéndose en un pequeño jeep, capaz de sacarlo a uno de la nieve o bache.
Y luego está el interior, el cual no ganará ninguna competencia de belleza, pero es cómodo y espacioso. Puede resultar bien para uso diario o para un viaje largo.
Pero es el exterior lo que hace que el Crossover se destaque de sus rivales. Es sin duda el coche más sexy de la marca Suzuki.
Además, los asientos son altos, por lo que pese ser pequeño, el Crossover da la impresión de estar en un SUV. Aparte, es muy divertido manejarlo.
En las calles de Yakima nunca sentí que me quedaba atrás en el tráfico de la ciudad, ya que alcanza con rapidez las 30 millas. No se siente pesado.
Sí, me gustó el Crossover. Me agradó mucho.
Es un vehículo excelente para una familia que no quiere gastar mucho en un coche con AWD o para unos padres que quieran regalarle a un hijo un carro seguro y económico, que minimizará las probabilidades de que le hable de un lugar porque se atoró en la nieve.
Luego está la garantía de siete años o 100 mil millas que también es transferible, lo que asegura no tener preocupaciones por ese tiempo y que el coche mantenga su valor.
Sí, el Crossover da mucho valor por tan poco precio.
Suzuki dio en el clavo.

Subaru Impreza: Al diablo con los guapos

July 25, 2008

El Subaru Impreza Outback del 2008 demuestra que el amor realmente lo conquista todo.

Calles de fuego

Ah el amor.
No. No me refiero a ese “amor” dulzón del que suelen hablar algunos terapeutas y lavacocos.
Hablo del amor real, aquel que exhibe una madre que sacrifica su vida por sus hijos y su familia, por el padre de varios hijos que ve sus anhelos de toda una vida pasar a cambio de dar por ellos todo de sí.
Eso es amor de verdad, no una moda o manera de hablar. Es mucho más que estar en uno de esos grupos de autoayuda abrazándose y besándose con extraños, fingiendo que los buenos sentimientos equivalen amor y pretender que todo esto pueda realmente reemplazar a una familia de verdad.
El amor de verdad, el amor del bueno, implica mucho trabajo, corazón, sufrimiento. En suma, es sacrificio.
Bueno, ¿Pero qué tiene todo esto que ver con los coches? ¿Y más específicamente con el Subaru Impreza Outback que estamos reseñando esta semana?
Mucho.
Pues verá, estimado lector, “Love” o el amor, es el nuevo lema de Subaru, la marca japonesa que curiosamente, es una de las más populares aquí en el Pacífico Noroeste.
Pasé una semana conduciendo el Impreza Outback por el Valle de Yakima. Esa semana entendí muchas cosas.
Por ejemplo que realmente Subaru le pone amor a su trabajo. El resultado de tanta dedicación a sus coches se convierte en una maquina que parece ser hecha para enamorar y proteger a sus dueños.
¿Suena cursi? Pues no lo es.
Empezando por su tracción a las cuatro ruedas (AWD). Mientras que hoy en día muchos otros coches ya cuentan con ese sistema, el Impreza Outback (como todos los autos de Subaru) cuenta con este mecanismo integral que es construido de un todo a todo desde el principio, y no como en otros carros que le añaden eso al final como una mera adición.
Sobra decir que aquí en el Valle de Yakima un soberbio sistema AWD como en el Impreza es de gran ayuda en el invierno. Aunque tal tracción no es tan eficaz como, digamos la de un Jeep Wrangler, es lo suficiente como para ayudar al conductor para que no pierda el control en las nieves y hielos resbaladizos.
Algo que noté al llevar al Impreza por los caminos serpentinos hacia Cowiche rumbo a la misa dominical es lo bien balanceado que está el auto, dominando bien las curvas con su sistema AWD. Ah, pero hay mucho más.
El Impreza lleva su motor de cuatro cilindros y 170 caballos de fuerza colocado de forma longitudinal, para que así el auto no gire en exceso para un lado u otro en las curvas. Esto ayuda para que el coche conserve su compostura.
O sea que el “amor” que Subaru le extiende al Impreza se ve reflejado en un coche que busca cuidar a su conductor. Mientras que otras marcas le apuestan a su buen ver, otras a su velocidad y otras más a su distinción, el sello japonés se enfoca en proteger a sus dueños.
Y eso es bueno.
El Impreza es como un buen padre o una buena madre que lo cuidaba a uno de adolescente, no dejándolo a uno asistir a tal club nocturno dado al posible peligro, pese a nuestras protestas. Ahora que uno ya está fuera del hogar paterno, se da uno cuenta que los padres tenían razón, ¿verdad?
Entendemos que pese al conservadurismo de nuestros padres, el amor real de ellos los llevaba a cuidarnos de nosotros mismos. Comprendemos el error de muchos padres modernos que dejan prácticamente hacer lo que quieran a sus hijos y les dan rienda suelta, todo en el nombre de un amor falso.
Así es el Impreza. Es un buen padre.
Y por eso, ahora, aquellos que ya tenemos nuestros años, ahora que tal vez nuestros padres están frágiles o todavía peor, si ya no los tenemos con nosotros, anhelamos volver a casa.
Subaru nunca ha sido una marca conocida por hacer coches bellos. Aún así, el Impreza tiene buen porte.
No es un galán de telenovelas o la versión mecánica de Angelina Jolie o Ninel Conde, pero tampoco está feo. De hecho, cuenta con un cierto tipo de carisma, de ángel.
Lo que nos lleva a mencionar que Subaru cuenta con algunos de los clientes más leales del mundo. ¿Por qué?
Por todo lo anterior. Como todo buen hijo -seres que cada vez son menos dado a un creciente egoísmo- los compradores de Subaru reconocen que tienen en sus coches más que a un buen conocido, a un amigo de verdad.
Y eso vale oro.

En detalle

Quejas- Hubo un ligero ruido en el techo. Los de Subaru dijeron que se debía a un defecto del modelo que me prestaron, algo que ver con el techo. Pero sólo se escuchaba a velocidades entre 30 a 45 millas por hora.

Conducción, aceleramiento y manejo- Muy bien. Tiene toda la velocidad necesaria para entrar a una autopista, para maniobrar con ligereza al Impreza en el tráfico urbano.

Habilidad para dejar boquiabierto- No es una beldad, pero el Impreza tiene cierto carisma que atrae varias miradas.

Motor y transmisión- Un 2.5 como motor. El modelo que conduje traía un sistema automático de cuatro velocidades.

Capacidad. Para cinco pasajeros. La versión que manejé era un hatchback de cuatro puertas y una compuerta trasera.

¿Qué tanto gas gasta? 20 en la ciudad y 27 en la autopista. ¿Qué por qué no es más económico? Pues recordemos que cuenta con el sistema AWD, lo que le da más peso y hace que el coche gaste más combustible. Pero hay que tener en cuenta que el Impreza gasta menos que la mayoría de SUV y Crossovers con tracción en las cuatro ruedas.

Seguridad- El ya mencionado AWD, bolsas de aire en frente y a los lados, sistema de monitoreo de la presión en las ruedas y cuenta hasta con unos limpiaparabrisas contra el hielo (cosa que ni siquiera muchos autos de lujos tienen).

¿Cuánto cuesta? 19,995 dólares. Con la transmisión automática opcional y cargos de destinaje subió a 21,640 dólares.

Honda Civic 2008: El coche que marca la pauta

July 15, 2008

En su octava generación, el Honda Civic sigue siendo el carro por el que serán medidos los autos en su clase.

La historia se repite.
A principios de la década de los setenta, llegó la crisis del petróleo. Con eso, como ahora, subieron los precios, por lo que los norteamericanos abandonaron sus coches con grandes motores de alto rendimiento.
Fue el fin de los llamados Muscle Cars (autos musculosos) como el GTO, similar a lo que hoy podría ser el fin de Hummer, el SUV tragalón de gasolina por excelencia. Ah, pero fue precisamente un año antes de que pegara de lleno la crisis de combustible, en 1972, cuando salió al mercado el Honda Civic.
El pequeño coche de Honda llegó justo a tiempo para que los norteamericanos, apabullados por los precios del combustible, intercambiaran sus coches grandes y gastalones de gas por el Civic, el cual estaba disponible como un coupé de dos puertas o uno de compuerta trasera con tres.
Fue un hit.
Ahora, de nuevo el Civic, en su octava generación, está listo para llegar al rescate de aquellos que estamos siendo avasallados por los precios en las gasolineras (¿Quién no?). Algunos dicen que la historia no es lineal.
Para ellos, les presentó el nuevo y rediseñado Honda Civic EX-L del 2008 que conduje hace poco por una semana.
Desde 1972, el Civic ha sido el coche pequeño por excelencia. Económico, bueno y con una reputación de confiabilidad envidiable, el coche le ha dado dolores de cabeza a sus competidores desde que salió al mercado.
Y desde entonces sus rivales han intentado superar al Civic, tratando de igualarlo o anticiparse a lo que hará Honda para mejorar sus propios coches. No han podido.
El Civic siempre sale adelante. Y el EX-L que conduje demostró porqué.
Fue precisamente el Civic el auto de turno que estaba poniendo a prueba cuando tuve la agradable visita de mi mamá y mi hija Cristina (mi esposa y yo la llamamos “Cristinita”, pese a que tiene ya 19 años). Llegaron desde Los Ángeles y uno de los primeros viajes que hicimos con ellas fue para Whistlin’ Jack’s, la cabaña que se encuentra en Cliffdell, en las montañas.
Primero por la autopista 12, luego por los serpentinos caminos de la carretera 410, con sus curvas, sus tramos estrechos, el Honda Civic de cuatro puertas dominó con aplomo todo lo que estaba frente de él. Su motor de cuatro cilindros y 140 caballos de fuerza fueron más que suficientes para llevarnos a la velocidad deseada.
Con sus buenos frenos, su manera de dominar las curvas sin que el carro oscilara, en ningún momento nos sentimos desprotegidos. Y cuando un coche nos presionaba por detrás en esos caminos de una sola ida y venida, nomás tuve que aplastar el acelerador y el Civic probó que aunque no es deportivo (para eso está el Civic Si) tiene con que para rebasar a muchos.
Es increíble que un coche de tanta calidad y con un interior hermoso, futurista, comienza tan sólo a15,000 dólares. Pobre de la competencia, ¡imagínese ser una empresa rival que tenga que competir con coches como el Civic!
Los Civic no se han caracterizado nunca por su belleza. De hecho, eran conocidos como coches “nerd”, el tipo de carro que uno compra por lo económico y por tener la tendencia a tener una vida más prolongada que la de sus dueños.
Pero este nuevo y rediseñado Civic está bonito. Tiene un diseño futurista, pero sin exagerar, con un muy buen gusto.
Luego está el interior. Quizás lo más atractivo es el tablero de dos partes.
La parte alta muestra la velocidad exacta en números grandes, mientras que la parte baja enseña la temperatura y las revoluciones por minuto.
El exterior no se queda atrás. Sus faros asemejan una mezcla sinuosa entre un robot de las Guerras de las Galaxias y una serpiente; impone respeto.
Una vez más, Honda ha superado a sus rivales y consiguió estar justo en el momento adecuado con su Civic para calmar nuestras penurias causadas por el combustible caro.
Ah, y con el coche que tiene lugar para cinco, con cuatro puertas y un look que se hace notar, pues tal vez los compradores se estén apuntando para adquirirlo por muchas más razones que sus numerosas virtudes.

En Detalle

Quejas- Quisiera decirles por lo menos una. Pero no las hay. Discúlpenme.

Conducción, aceleramiento y manejo- No es una centella, pero con la capacidad de llegar de 0 a 60 millas en poco más de siete segundos, pues no está nada mal. Conduce bien, frena bien… en suma, lo hace todo bien.

Habilidad para dejar boquiabierto- Es bonito. No es la versión de una vedette despampanante, pero con su estilo futurista, inspirado por los coches de carreras de las calles californianas, atrae miradas.

Motor y transmisión- El motor es de cuatro cilindros, 140 caballos de fuerza. Cuenta con una transmisión automática de cinco velocidades.

Capacidad- Es para cinco, pero cuatro viajan más cómodos.

¿Qué tanto gas gasta? 25 en la calle y 36 en la autopista.

Seguridad- Bolsas de aire al frente y a los lados, un sistema de monitoreo de la presión a las ruedas y vigas en las puertas para ayudar en caso de un impacto.

¿Cuánto cuesta?- con sistema de navegación y todos los lujos y accesorios, incluyendo un sistema de navegación, el precio quedó en 21,444 dólares. Pero un Civic básico comienza a 15,010.

Nissan Altima: Es guapo y frugal

July 11, 2008

Reseña

Calles de fuego

El Nissan Altima Coupé corre como un deportivo, pero con cuatro cilindros es económico.

Así que quiere un carro económico, bonito y confiable.
Ah, y además lo quiere veloz. Que se vea como un deportivo, pues está harto de los coches que tienen las primeras virtudes, pero que son tan sexy como uno de esos viejos maduros, casados y rabos verdes que andan tras las jovencitas -sin duda porqué de jóvenes fueron un fracaso con las chicas- cuando ya deberían de ponerse en paz.
Pues tiene usted un problema.
Oh, quizás no.
En tiempos en que cada vez sube más el precio del combustible, los coches económicos se han convertido en algo así como la última Coca Cola en el desierto. Y el Nissan Altima Coupé con un motor de un 2.5 de cuatro cilindros no podía venir en mejor momento.
Sí, en medio de una gama de SUV y camionetas pickup que gastan mucho más (a los que actualmente les está yendo como en feria, ya que nadie quiere comprarlos), todavía quedan coches pequeños y económicos. Tal parece que el ser ahorrativo en combustible hoy en día es la máxima virtud.
El problema es que tales carros suelen ser lo que anteriormente llamaban “econoboxes” (cajas económicas). Y francamente no son muy bonitos que digamos.
En cambio el Altima Coupé es otra cosa.
El Coupé de 2.5, con dos puertas que conduje por el Valle de Yakima por una semana fue lo suficientemente atractivo como para atraer varias miradas. No es la versión motorizada de un Eduardo Yánez, pero sí la del buen mozo del barrio, quien se ve bien y tiene todos los atributos para ser un buen partido.
Y es que con su porte agazapado, el cual fue más fácil dibujar para los diseñadores ya que es de dos puertas en lugar de cuatro (Nissan también construye el Altima regular con cuatro puertas), este coche se ve como un auténtico deportivo. Por supuesto, también hay la versión de un motor de 3.5 de seis cilindros, el cual también vale la pena pero que pagará uno por tal lujo en la gasolinera.
Sin embargo, si uno se pone a pensar, quizás uno no tenga que tener el de motor más grande. ¿Por qué?
Pues el coupé de 2.5 corre de 0 a 60 millas en poco menos de siete segundos. Eso es veloz para un coche que empieza como a unos 21,000 dólares.
Para ser un auto de cuatro pasajeros, con todos los accesorios que hacen de este carro una comodidad, el Altima pesa 3100 libras, razón por la que con su motor con 175 caballos de fuerza y la transmisión de continuidad variable (también está disponible con transmisión de seis cambios manuales), el coche responde con entusiasmo.
Tal vez para los puristas que gustan que sus autos deportivos (o semi deportivos) sean de tracción trasera, el Altima resulte una decepción. Pero en el Valle de Yakima y el resto del Pacífico Noroeste, la tracción delantera ayuda a dominar bien durante el invierno y debe ser todavía mejor con unas llantas invernales.
Rojo, bello, respondón y económico, mi esposa se enamoró del Altima. Dijo que está pensando que tal vez sea su próximo coche.
Cabe mencionar que los asientos traseros del Coupé son cómodos. También la cajuela es sumamente espaciosa, apta para esos viajes largos.
Luego está el interior, el cual tiene un aspecto de un coche mucho más caro. Y es que el Altima es pariente de los coches de Infiniti, la marca de lujo de Nissan.
El Altima es bueno, tanto en coches de su estilo y precio. Claro, ahí está su archirival en Honda, el cual reseñaremos la próxima semana.
Pero si uno sigue sintiéndose joven y no le importa tanto un coche de cuatro puertas, es una buena elección. Y con lo económico que es, uno se puede olvidar de los malos augurios de los ambientalistas respecto al fin del mundo y que tengamos que andar en bicicletas.
Aquí no ha pasado nada y que siga la fiesta.

En detalle
Quejas- Podría ser que algunos encuentren los asientos traseros un poco incómodos para viajes muy largos, pero hay que recordar que es un coupé, no un SUV.

Conducción, aceleramiento y manejo.- Muy bueno en las tres categorías. No se le puede pedir más a un coche de este precio.

Habilidad para dejar boquiabierto.- Es bonito. No es despampanante, pero es bonito.

Motor y transmisión.-
El motor es de cuatro cilindros, con 175 caballos de fuerza. Tiene una Transmisión Variable (CVT) (el manual viene con seis velocidades).

Capacidad.- Pueden viajar cinco personas, pero cuatro viajarán más cómodas.

¿Qué tanto gas gasta? 31 en la autopista y 23 en la calle por galón.

Seguridad.- Tiene bolsas de aire tanto para pasajero como el conductor, además de bolsas adicionales montadas en el techo. Los cinturones de seguridad pueden ser ajustados en su altura (muy bueno para los niños), un sistema de monitoreo de presión en las llantas y muchas opciones más.

¿Cuánto cuesta? Comienza a 20,990 dólares. El modelo que conduje ascendió a 23,080 dado a un sinfín de opciones que valen la pena.

Saturn Astra: Un alemán con nombre americano

June 24, 2008

Calles de fuego

El Saturn Astra 2008, el cual se vende en México bajo la marca Chevrolet, viene justo a tiempo para combatir el precio de la gasolina…sin dejar a un lado su alma deportiva.

Por años la prensa especializada en automóviles ha pedido que empresas norteamericanas trajesen sus coches europeos a Norteamérica.
La marca Saturn, la cual pertenece a General Motors, la empresa automotriz más grande del mundo, ha estado desde hace algunos años trayendo coches de Opel, el sello alemán que pertenece al conglomerado estadounidense. El Saturn Aura, un coche realmente magnifico, junto con el crossover Saturn Vue fueron la respuesta.
Y ahora le toca al Saturn Astra.
El Astra es realmente un coche mundial que General Motors ha introducido en muchos países, incluyendo muchas naciones de Europa donde es uno de los autos pequeños favoritos del continente. Cabe mencionar que el Astra ya se vende en México, donde compite con varios rivales como su archirival, el nuevo Ford Focus.
Para aquellos que piensan que México, país que antes prácticamente recibía lo peor en lo que se trata de coches,  no tiene conocimiento de lo más novedoso de nuevos vehículos, pues están equivocados. Lo cierto es que los mexicanos a menudo obtienen lo más reciente de Europa, mucho antes que los Estados Unidos.
Por lo que los mexicanos podrían decirnos realmente cómo funciona el Saturn Astra.
Mientras tanto, lo que demostró el pequeño coche de tres puertas (hay uno de cinco puertas más práctico) es que el cochecito se sentía macizo en el Valle de Yakima, donde lo puse a prueba tanto en las autopistas como en los serpentinos caminos traseros. Es en estos últimos donde el carrito brillo.
Y es que como la mayoría de autos europeos, la suspensión del Astra (el cual es un Opel que una de las pocas cosas que hizo Saturn fue ponerle sus emblemas) está hecha para las curvas, para las vueltas, para agarrar el camino como si fuese lo ultimo que haría en su vida. Conduje por una semana el XR deportivo, el cual con su estilo netamente germano dejó ver desde un principio que venía en son de guerra.
El Asta no es fulgurantemente rápido (8.6 segundos para llegar de 0 a 60 millas), pero con su motor de 138 caballos de fuerza y su cambio de cinco velocidades, tiene toda la ligereza necesaria para entrar como rayo en una autopista. Bien plantado, las llantas de 18 pulgadas (los otros modelos cuentan con ruedas de 17 pulgadas) hace un buen trabajo de poner al Saturn bajo control durante todo el tiempo.
Pesa 2882 libras, lo que lo hace más pesado que el Ford Focus y otros rivales. Sin embargo, el peso lo hace sentirse seguro, como un pequeño tanque ligero que gusta de las curvas como un viejo rabo verde se saborea al ver las líneas sinuosas de las ‘encueractrices’ de Univision.
El interior del Astra está a la altura de cualquier coche de su clase. El XR llegó con todo el interior de cuero, con un tablero ultramoderno, atractivo pero eso sí, los controles totalmente europeos a los que uno habrá que acostumbrarse.
Entre lo que es difícil hallar (quizás tenga que consultar con su manual o preguntarle al de la concesionaria) está el botón para accionar el seguro automático de las puertas (está encima del radio) o el lugar para las bebidas, el cual reposa en un lugar raro.
Al principio hallé los asientos un tanto duros para mi espalda cuarentona. Pero al pasar la semana me acostumbré a ellos y al final se me hicieron bastante cómodos, justo lo que se necesita para conducir un coche como el Astra.
Los asientos traseros están bien, aunque no hay que esperar que sean tan cómodos como los frontales. Si busca lo práctico, quizás le convenga el de cinco puertas, pero si busca ese look deportivo, pues el XR de tres puertas es el elegido.
Otros puntos a su favor es que el Astra viene con la garantía de cinco años o 100,000 millas. Además, cuenta con Stabilitrak, lo que ayuda a que el conductor no pierda el control del auto. Aparte, viene con Onstar, sistema que en el grave caso de un accidente, asiste para que pueda llamar a un equipo de emergencias.
El básico de cinco puertas comienza a 16,495 dólares (un precio bastante razonable por tan buen coche). Y el XR que manejé comienza ha 18,995.
No es tan económico como el Focus, pero el Astra  concede 32 millas por galón en la autopista y 24 en la calle. Y con los precios del combustible como están ahora, es justo lo que el doctor le recetó.

SX4 Sport: Es económico y carismático

June 17, 2008

Calles de fuego

El nuevo sedán de Suzuki viene con un precio envidiable y con mucha personalidad.

¿Quién dice que los coches no tienen alma?
¿Soul?
Hay muchos autos que rebosan personalidad, estilo y ángel. Hay otros que dejan que su comportamiento hable por ellos.
El Suzuki SX4 Sport tiene un poco de todas esas cosas. Manejé el cochecito por una semana por el Valle de Yakima y al escribir estas palabras, una mueca de gusto se ha dibujado en mi rostro.
Y es que la mayor parte del tiempo que conduje el Suzuki me la pase riendo. Era como si el coche, con su motorcito respondón, su agilidad más bien ganosa que con destreza, me recordaban a amigos divertidos que tengo que aunque no posean la habilidad de un comediante profesional, son sumamente chistosos.
Hay algo bonachón, entre frívolo y serio en el SX4 Sport que aunque no sea un carro deportivo, lo hace sumamente divertido. Es ese mismo estilo desenfadado, como si el coche se soltara el pelo, lo que lo hace que uno suelte formalismos y decida hacer lo que uno le venga en gana.
Y es que así debe ser un carrito económico como el SX4. Con su motor de 143 caballos de fuerza y cuatro cilindros, este no es un auto musculoso, pero tiene ligeras pretensiones de ser deportivo. No lo es.
Ah, pero sí que tiene el comportamiento de un coche deportivo. Sus frenos magníficos le ayudan mucho al SX4 para dominar las curvas.
No, no es tan ahorrativo en el gasto del combustible como un Toyota Corolla o un Honda Civic , pero es más barato en precio. No es tan ligero o rápido como un Mazda 3, pero sigue siendo más económico en precio. Además, con una garantía de siete años o 100,000 millas, el SX4 es un coche que cuesta poco pero viene respaldado por un seguro envidiable.
El SX4 que conduje vino con muchas prestaciones que no suelen ser asociadas con un auto económico, como control de volumen de sonido en el volante, un volante telescopio o un tablero bonito. Aparte, cuenta con unas ruedas y rines preciosos.
El cochecito de cuatro puertas vino equipado con un sinfín de extras por 16,370 dólares. Guau.
Claramente este Suzuki busca destacarse en un segmento de coches frugales de gasolina. Ahora con los precios del petróleo, estos carritos probablemente se conviertan en muy preciados.
Volviendo a la pregunta sobre los coches y el alma, sí, creo que por lo menos este SX4 la tiene. Tiene un espíritu juguetón. encantador y sumamente divertido.
Tal vez el SX4 no esté a la altura de algunos de sus rivales, pero con tantas virtudes, creo que este pecaminoso adorable ya se ganó el cielo.

Jaguar XF 2009: Un gato al acecho

June 11, 2008

Calles de fuego

El nuevo Jaguar XF del 2009 cuenta con tremenda competencia, pero trae las garras afiladas para dar buena batalla.

Reseña

Tengo que confesar algo: Siempre me han gustado los coches ingleses.
Por supuesto, ya sabemos que a todos les gusta un Aston Martin, el auto del agente 007. O los ya extintos Austin Healey e incluso el MG, el convertible de dos asientos que dejó de producirse en 1980, los cuales eran baratos, nada prácticos y totalmente románticos.
Por lo que es de esperarse que siempre admiré el estilo de los autos Jaguar, la marca británica que en belleza sólo es superada por, claro, Aston Martin. Sin embargo, por el precio, el Jaguar es un vehículo con el que uno puede ahorrar y llegar un día a comprarse, en cambio el Aston pues…es mucho más difícil (ya que el más barato empieza a 110,000 dólares).
Lo que nos trae al nuevo Jaguar XF del 2009, el sedan totalmente nuevo (es el reemplazo del S-Type) de la empresa basada en Coventry, Inglaterra. Ford acaba de vender la firma inglesa a Tata, una automotriz de la India.
Primero, debemos admitir que hay mucho peso sobre los hombros de este coche. Por años Jaguar ha estado con muy graves problemas económicos y aunque apenas ha sido comprado por Tata, sin duda que tendrá que demostrarle a la empresa India que es sustentable.
Además, están los coches alemanes, quienes desde hace décadas han sido los rivales de los coches deportivos ingleses, especialmente de Jaguar. El precio del XF (el que conduje por una semana cuesta 55,000 dólares, versión Premium) lo pone justo en el territorio de enemigos como el BMW 550i, el Mercedes Benz E550 y el japonés (la marca de lujo de Toyota) Lexus GS460.
Ante tales rivales, yo no culparía a nadie si saliese corriendo. Todos son coches magníficos donde parecería que la marca inglesa no tendría nada que hacer excepto hacerse a un lado.
De un tiempo para acá Jaguar ha jugado el papel del “Underdog” (algo así como el perro perdedor, el cual en este caso más bien sería el de “undercat”: el gato perdedor).
Pero si algo hay que admirarle a los ingleses es su legendario orgullo y tenacidad. Y con la aprobación de la Reina de Inglaterra (Su Majestad conduce vehículos de esta marca), Jaguar ha sido emblemática de eso durante las últimas décadas.
Luego está el hecho de que el XF es el segundo vehículo diseñado bajo Ian Callum, el director de diseño de Jaguar. Callum, un escocés, fue quien trazó el Aston Martin DB7, probablemente el carro más bello de la historia.
Sí, a todas luces, en cuanto a belleza, el XF es más precioso que sus rivales. Su porte agazapado, como un felino dispuesto al acecho, su perfil hermoso y un trasero erguido que le dice al de Jennifer López que se haga a un lado hacen de este coche un carro sumamente atractivo.
Mi esposa y yo fuimos testigos del imán del XF por donde sea que lo conducimos en el Valle de Yakima. Desde el oeste de Yakima hasta Sunnyside, donde el Jaguar fue la sensación en el estacionamiento de un restaurante mexicano donde comimos durante el Día de las Madres, el coche arrasó.
Pero, creo que ya esperamos que un Jaguar sea más bello que sus rivales. ¿Y qué tal en rendimiento? ¿Es realmente un mejor carro que el BMW, el Lexus y el Mercedes?
Ah, esa sí es una buena pregunta.
Conduje el XF versión Premium Luxury, el cual llegó con un motor de 4.2 de 300 caballos de fuerza. Tal caballaje, acompañado de su transmisión automática de seis cambios lanzó al Jaguar de 0 a 60 millas en 6.2 segundos.
Eso es rápido.
Pero aparte estuvo la conducción. El XF es un sedan deportivo cuyo volante casi le lee a uno el pensamiento.
A donde uno lo apunta, va. Luego está la forma en que este coche agarra las vueltas, las cuales ama tanto casi como Don Francisco enloquece por las curvas… de sus invitadas femeninas.
Y si el exterior es precioso, el interior lo es aún más.
Para algunos críticos norteamericanos, los artilugios siguientes les fueron chocantes. A mí me agradaron.
Primero, y más notorio, está el botón encendedor, el cual “pulsa” como un corazón en cuanto entra uno. Al presionarlo hace que se eleve un botón de cambios que suplanta a una palanca.
Eso sí que está cool (padre).
Al encender el carro, se accionan las ventanillas del aire acondicionado, como en algunos Cadillacs de los setentas. Todo lo anterior ayuda a crear un ambiente que no sólo es moderno, sino es como si el coche le da a uno la bienvenida.
Durante la noche, las luces del tablero se encienden con un azul precioso, como el que se puede ver en un bar de moda. Hay un trío de luces interiores que se prenden con el tacto; basta pasar el dedo por ellas.
Por supuesto, este es un Jaguar y tiene que tener madera. No tiene tanta como el XJ, pero el conjunto nuevo le da una ambientación preciosa. Con tantos detalles sencillos y bonitos, uno no puede dejar sentirse especial en este coche.
Y creo que ese es el gran logro del XF. Eso es lo que busca uno cuando adquiere un coche de lujo, especialmente un Jaguar: sentirse bien.
Sus rivales son coches muy buenos, excelentes. Pero el XF tiene ese ángel, esa mística de los Jaguar del antaño, combinado con ese diseño abrumador, ese embrujo tan británico.
Sí, es un coche orgulloso. Pero este aristócrata no es un yuppie, no padece de los males de poseer una autoestima enfermiza, no está enamorado de sí mismo, sino más bien busca enamorar a su conductor y a todo aquel que lo mira.
Definitivamente lo recomendaría al latino o latina que está buscando escalar a una posición social, o a aquel que ya está ahí, pues el XF le dice a los demás que sí, tal vez padezca de un poco de ambición, pero que tiene un excelente gusto. Y con un coche tan bello, aunque lo envidien, saben que lo harán con justificación.

2008 Jaguar XJ V8: One cool cat

June 5, 2008

Car review

Jaguar’s redesigned XJ has enough flair to make you feel like an aristocat.

Just look at it.

The magnificent elegantly sculpted aluminum body. Old school to the bone, yet there’s enough modernity in the partially redesigned 2008 XJ Super V8 that not only invokes nostalgia to baby boomers who remember when Jaguars’ English genteel made them special, but has enough of an air of danger to hold captive teenagers bred on Ipods and loving German and Japanese street racing cars.

As I drove the XJ through Yakima’s streets for a week, there was the youth in the old Undercover Brother type Caddie who gave me the thumbs up at Hollywood Video. Then there was the young guy at Burger King who during one of my midnight escapades in search of a burger for my wife (as a Catholic, she fasts on Fridays, but come midnight…) made sure the sprinklers didn’t streak my tester car in the drive-thru.

“That’s a Jaguar, right?” he said as he brought my order to the parking lot. “That’s a nice car!”

Yes, despite Jaguar designer’s almost fanatic devotion to the past (at least when it comes to the XJ), there’s something intrinsically cool about this luxury sedan that separates it from rivals Mercedes, BMW or Lexus. While some drivers of the former brands may conjure elitist, yuppie notions like the ones critics blamed on Obama some months ago (whether or not they are true is another matter), there is something so hauntingly romantic about this Jag that though it has a $95,000 sticker price, the car doesn’t come across as a snob.

With its long wheelbase, gigantically gorgeous hood, the Jag’s imposing presence doesn’t summon envious, “eat the rich” thoughts. The XJ is like the motorized version of Daniel Craig, the new James Bond, who’s macho Brit tough mien makes him more accessible, more of the people, without watering down a sort of aristocratic joie de vivre.

Sorry, but I couldn’t help but be impressed by the XJ’s mystique and brand equity. There’s simply too much heritage here, enough that the Jag’s richer, status-conscious rivals can’t touch.

Still, despite the Jag’s impressive talents, its foes have it pinned to the ground when it comes to gadgets and other modern amenities. Mercedes, BMW and Lexus cars in the same price range offer more.

For decades, Jaguar has struggled financially as a company and the cost cutting shows in some of its cars. In March, embattled Ford sold the Coventry-based brand to Tata, an Indian automotive company.

It would appear as if the newer, richer more techno-savvy foes have the noble but cash-strapped Jag cornered. To many, perhaps it would look like that in a car culture dominated by some snobby “I am holier than thou” hybrid owners, the XJ’s 400 horsepower V8 seems almost anachronistic.

Wrong.

It is true that the XJ’s plush interior, like the thick carpets and the dazzling wood doesn’t offer much more gadget-wise than cars that go for less money. But if we concentrate on that, we’d be missing the point.

Because as soon as you turn on the car with its switchblade skeleton key (it’s so cool it makes you feel like a gentleman thug), the supercharged 4.2 liter rumbles to life with a soothing purr. But don’t be fooled, this, as C.S. Lewis wrote about Aslan in the Narnia Chronicles, “is not a tamed lion.”

Not by a long shot. As I stepped on the gas in Highway 12 heading towards 82, the V8’s purr turned into a demonic wail, like something from The Exorcist. The XJ can go from 0 to 60 in five seconds, but it feels a lot faster.

A driver in a Ford King Ranch pick-up must have heard me coming, because he quickly changed lanes, probably not knowing what to think of the madman pouncing from behind at such speed in a big, red car. As exquisite as it is, the XJ can become one scary ride at the drop of a foot.

Then there’s what I call the “curing the inferiority complex factor.” Octavio Paz, Mexico’s late poet and writer wrote about the overt submissiveness that has plagued Mexicans ever since the Spaniards conquered our Southern neighbor.

Short, Latino, swarthy, middle-aged and wearing a mustache, I sense that whenever I drive regular cars, others might think of me at best as an undocumented worker, ready to be plucked by Border Patrol officers. But behind the wheel of the Super V8, most people treated me as a bona fide Hispanic gentleman- or at the very least as a successful drug kingpin.

Yes, just like that the Jag erased centuries of inferiority complex…and the color line as well. Beats therapy.

No need to elaborate that the XJ is a very fun car to drive. It turns every chance behind the wheel into an event.

I guess that is really what people expect from a Jag. Anything else would be uncivilized.

JAGUAR XJ Super V8

BASE PRICE: $94,085.00

AS TESTED: $95,200

TYPE: Front engine, rear-wheel drive, five passenger, large sedan.

ENGINE: 400 HP, 4.2L V8. 6-speed automatic transmission.

MILEAGE: 15 MPG (city), 22 MPG (highway).

TOP SPEED: 170 mph.

Length: 205.3 in.

WHEELBASE
: 124.4 in.

CURB WEIGHT: 4,006 lb

OPTIONS: Sirius Sattellite Radio: $450.00

TRANSPORTATION AND HANDLING: $665.00

Nissan Murano: Nuevo, familiar y veloz

June 3, 2008

La Nissan Murano del 2009.

Es el Nissan Murano del 2009. Y viene en busca de sus rivales.

Tiene un nuevo rostro.
La parrilla parece tener unos dientes afilados al estilo de un tiburón. Pero eso sí, un tiburón muy guapo.
Con los dientes pelados, la Nissan Murano 2009 tiene un diseño frontal nuevo que le dice a los que lo ven que es mejor no meterse con él. La cosa va en serio.
Pero el Nissan Murano, el crossover que desde el 2003 ha sido el vehículo en su género por el que los demás han sido medidos, es mucho más que un diseño nuevo.
El Murano viene armado y listo para defender su trono como el crossover por excelencia. El vehículo pasó por un rediseño total para el 2009.
De hecho, Nissan se jacta de asegurar que el Murano fue el primer Crossover en salir al mercado.
Quizás tenga razón, quizás no. Por el momento nadie está disputando eso.
Pero lo que sí me di cuenta durante la semana que conduje el Murano por las calles y el Valle de Yakima es que sigue siendo un Crossover sumamente entretenido. Claro que continúa siendo un gran coche familiar, con capacidad de cinco o siete pasajeros (según el modelo que se escoja), pero como todo el actual establo de Nissan, corre como desesperado.
Y es que el Murano está construido sobre la misma plataforma que el Nissan Altima, un coche sumamente bueno de tamaño medio. Es por eso que este Crossover se siente casi tan ligero como el coche, pese a que pesa mucho más.
Tiene un aceleramiento envidiable (llega a las 60 millas en 7.3 segundos), propulsado por su motor V6 de 265 caballos de fuerza que tanto en la calle como en la autopista le pone a uno una sonrisa en los labios.
Y lo curioso es que pese a que el Murano domina bien las curvas, se siente deportivo y tiene reacciones de gato, es sumamente cómodo. Su interior resulta agradablemente callado, su tablero muy bonito y con mucho, pero mucho espacio.
El Murano cuenta con una transmisión de rendimiento continuo y variable (CVT), quizás una de las mejores de su especie. Esto hace que le ayude mucho a economizar gasolina (por cierto el tablero va marcando el porcentaje de combustible que va consumiendo, hecho que ayuda al conductor a ahorrar gas).
De acuerdo a Nissan, el nuevo Murano consume una milla menos de gasolina que la versión anterior. Esto está muy bien.
Rediseñada totalmente, con mejor porte, mejor interior, más rápida y más económica, pues que se puede decir de este Murano nomás que es simplemente un mejor vehículo que uno que ya era sumamente bueno.
El Murano cuenta con un precio atractivo que comienza a poco más de 26,000 dólares (con una serie de opciones puede conseguirse uno por menos de 30,000, lo que no está nada mal). Tiene todo para que una familia viaje con suma comodidad (incluyendo AWD o tracción en las cuatro ruedas), mientras que el conductor se divierte al volante de un Crossover que sigue estando al frente de su género.

Volvo XC70: Pasión, al estilo sueco

June 3, 2008

La camioneta Volvo XC70 del 2009.

La camioneta Volvo XC70 del 2009.

Con su altura y la empresa Land Rover ayudando a Volvo en su capacidad de tracción en las cuatro ruedas, la XC70 es capaz hasta de cruzar por pequeños riachuelos.

Ah la pasión.
La encuentra uno a veces donde menos la espera. Sale disparada en el lugar que no creemos que aparecerá.
Me sorprendió mucho darme cuenta como la marca Volvo cuenta con tantos admiradores, todos ellos apasionados por los coches de esta empresa sueca. Una semana antes había conducido el Jaguar XJ Super V8, una versión motorizada de una vedette despampanante con clase aristocrática, pero a juzgar por la reacción de muchos, la camioneta tipo station wagon Volvo XC70 no se quedó atrás por mucho.
Y esto si que es asombroso, pues la marca Volvo por mucho tiempo fue conocida como una a la que no le importaba mucho el estilo sexy en los coches, como aquellos que le cortan a uno la respiración. Eran la versión budista hecha autos: mataban el deseo de un objeto para así dejar de sufrir por el anhelo de tener algo.
Pero eso fue ayer. Desde hará unos 10 años Volvo se dio cuenta que para tener calidad, para contar con una belleza interior, no tenía porqué matar el atractivo exterior.
De ser una marca puritana se convirtió en una más jovial, alegre y, ¿por qué no? Hermosa.
Lo que nos trae a la XC70 del 2008 que conduje por una semana por el Valle de Yakima. Era color gris ostra, con asientos de cuero, firme, pero suave, de calidad.
De hecho, el cuero era mucho más agradable al tacto que incluso el cuero Connelly del Jaguar XJ. Eso es prueba que Volvo no descuida para nada a sus pasajeros.
Y es que por décadas Volvo ha sido conocida como la marca que protege a sus conductores. Y la XC70 ahora en su tercera generación no es la excepción.
Cuenta con tecnología avanzada como unos sensores que le indican a uno cuando hay un coche al lado, para evitar choques por pasar al no poder ver a otro auto (Volvo llama a este sistema El Control de Advertencia de Cambio de Carril). O dos asientos de seguridad infantil integrados que suben a niños a más altura para que puedan ver el paisaje, perfectamente amarrados con especiales cinturones de seguridad.
Sí, la XC70 es una camioneta atractiva, pero por dentro sigue siendo una Volvo. Esto lo pude comprobar viendo partes del interior del coche, la base, su fuertísima plataforma hecha de hierro y acero que no deja duda que este es un vehículo sumamente bien construido.
Otro punto a su favor es su sistema de tracción en las cuatro ruedas, además de ser alta, aunque no tan alta como los SUV, pero lo suficiente incluso para pasar por pequeños riachuelos. Aquí en el Valle de Yakima eso asegura que durante el invierno la XC70 sería una compañera sumamente deseable.
Cabe mencionar que tiene un sistema de control de tracción en las cuatro ruedas (AWD) y un sistema de descenso de pendientes que tomó prestado de Land Rover, empresa hermana que es la única que tiene vehículos todo terreno capaces de competir dignamente con Jeep, que le dan a uno la seguridad de decirle al invierno que lo único que hará por uno son los mandados.
Pero tanto equipo de seguridad, además de AWD, hacen que la camioneta pese en la báscula 4,092 libras. Con su motor de seis cilindros de 235 caballos de fuerza, la XC70 llega a las 60 millas en un poco más de ocho segundos.
Eso no está mal, pero para una camioneta de lujo, pues como que le falta en lo que concierne a la rapidez. Aparte, tanto peso no le ayuda a economizar combustible, pues consume un promedio de un galón de gasolina por 22 millas en la autopista y 15 en la ciudad.
Sin embargo, la XC70 vale la pena. Para brindarles seguridad a una familia, así como un bello santuario dentro de su precioso interior, esta camioneta se pinta sola.
Otra cosa que me gusta es que en tiempos en los que vehículos como las minivans y las camionetas tipo Station Wagon son vistas con desden, esta Volvo no se avergüenza de lo que es: un coche familiar.
Y eso sí que no tiene precio. Esos viajes largos en familia, aunque nunca son perfectos, son experiencias que quedarán con nosotros por el resto de nuestros días y la XC70 es uno de los mejores vehículos para eso.
Lo siguiente no debería importar, pero Volvo es conocida como una marca preferida por la comunidad caucásica que está preparada, de media clase y consciente del medio ambiente, a quienes les importan más todo lo anterior que la belleza. Resulta sumamente curioso cuando estos compradores estereotipados de Volvo ven a un latino o latina al volante: ¡Deberían de ver el asombro en sus rostros!
Sí, ahora esta Volvo está más bonita que nunca. Pero como una buena esposa -o esposo- cumple con sus deberes y lo cuida a uno de todo. Y contrario a lo que nuestra sociedad moderna trata de pintar a lo que está afuera del hogar como más atractivo y excitante, esta ama de casa es mucho más apasionada que las rompe hogares, cuya belleza es más bien fabricada.
En cuanto a su peso en calidad, pues sobra decir que la XC70 tiene eso de sobra.

EN DETALLE

Quejas

Pese a su motor de 235 caballos de fuerza, la camioneta no se siente tan ágil como un coche de lujo de este precio. No es lenta, pero tampoco se siente rápida.

Conducción, aceleramiento y manejo

Excelente en todo. Es sumamente cómoda, hasta parece un Buick, quizás el coche más cómodo de todos los tiempos.

Habilidad para dejar boquiabierto

La XC70 es una belleza. No es despampanante, pero si atrae miradas.

Motor y transmisión

El corazón de esta lindura cuenta con seis cilindros y 235 caballos de fuerza. Cuenta con una transmisión automática de seis velocidades.

Capacidad

Es para cinco pasajeros.

¿Qué tanto gas gasta?

22 en la autopista, 15 en la calle.

Seguridad

En este departamento, la XC70 llega con una mano de rey y cuatro ases. La legendaria seguridad de la marca Volvo hace acto de presencia con tantos detalles e innovaciones que se tomaría varias páginas tan sólo para anotarlas.

¿Cuánto cuesta?
Comienza a 36,775 dólares. La versión que conduje vino incluida con un sistema especial de sonido, quema cocos, decorado interior de madera y asientos especiales para niños, además de agua caliente para el parabrisas (ideal para la época de nieve) y muchos otros detalles. Subió a 44,065.

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