El Sol De Yakima

Carta al Editor

July 3, 2014

¿Somos unos trescientos millones de tontos? ¿Andamos con un blanco en la espalda esperando a que un loco, un criminal o un pandillero decida matarnos? Es ridículo, ¿no? La gran mayoría deseamos llevar una vida tranquila y tratar bien a los otros. Los inocentes niños sonrientes solo quieren jugar y divertirse. El mundo es maravilloso, ¿no?
No, el mundo es una pesadilla cuando un loco mata a unos veinte niños pequeños en una escuela, cuando otro loco mata unas quince personas en un cine, cuando casi todas las semanas alguien mata a un estudiante o a un maestro en una escuela.
¿A quién o a qué le echamos la culpa? La respuesta es que las leyes para controlar las armas son muy débiles, casi [cómicas]. Comprar un arma es casi tan fácil como comprar goma para mascar.
¡Basta! De ahora en adelante empecemos a construir el camino de la cordura. De ahora en adelante, que nadie obtenga un arma sin que el gobierno tenga [considerable] información sobre la persona que busque poseerla. De ahora en adelante, que todos los que usan las armas para cometer asesinatos, robos o cualquier acto ilegal, reciban largos castigos en la prisión.
Es evidente, es necesario que hagamos todo lo necesario para empezar a disminuir la violencia causada por las pistolas y fusiles.
Estados Unidos puede ser mucho mejor. Hagamos [este país] mucho mejor para todos. ¡Pongamos fin a la locura de las armas y que empiece la cordura del control de las armas peligrosas!
Eric R. Aaberg
Selah

Foto de la semana

June 26, 2014

GORDON KING/El Sol de Yakima Luis Serrano, de 11 años, coge un cubo de madera con ayuda de un brazo robótico durante una competencia científica en Perry Tech, el 24 de junio de 2014.

GORDON KING/El Sol de Yakima
Luis Serrano, de 11 años, coge un cubo de madera con ayuda de un brazo robótico durante una competencia científica en Perry Tech, el 24 de junio de 2014.

Hispanos con más riesgo de padecer Alzheimer

June 26, 2014

GORDON KING/El Sol de Yakima Armando Esqueda ayuda a su madre, Benita Esqueda, de 100 años de edad con su desayuno en su casa en Sunnyside, el 27 de mayo de 2014.

GORDON KING/El Sol de Yakima
Armando Esqueda ayuda a su madre, Benita Esqueda, de 100 años de edad con su desayuno en su casa en Sunnyside, el 27 de mayo de 2014.

GLORIA IBAÑEZ
PARA EL SOL DE YAKIMA
Benita Esqueda ha dedicado su vida entera a otros. A su esposo, a sus hijos, a sus nietos, a sus bisnietos y aún a aquellos que necesitaban una oración con fe o simplemente una mano amiga.
El sabor de su comida mexicana y las tortillas hechas a mano todavía atesoran recuerdos en su casa. Su personalidad amorosa, pulcra y un hogar en orden resultado de arduo trabajo la caracterizaron durante gran parte de su vida.
Pero esa sonrisa espontanea, que se mantiene intacta a sus 100 años, le alegra el corazón a cualquiera. Sobre todo, a su hijo
GORDON KING/El Sol de Yakima Benita Esqueda, de 100 años de edad, en su recamara en Sunnyside, el 27 de mayo de 2014. Fotos de su familia adornan las paredes de su casa. Benita tiene Alzheimer.

GORDON KING/El Sol de Yakima
Benita Esqueda, de 100 años de edad, en su recamara en Sunnyside, el 27 de mayo de 2014. Fotos de su familia adornan las paredes de su casa. Benita tiene Alzheimer.


Para este hombre, un gesto alegre de su madre es una señal de amor dedicado a él, una forma de decirle que puede reconocerlo en la penumbra. Esa ha sido la fuente de comunicación básica entre ambos desde hace dos años, cuando su abuela biológica y madre adoptiva, fue diagnosticada con esta enfermedad luego de un ataque al corazón.
En 2012, tras 10 días de cuidado intensivo en un hospital local y ya en su hogar donde se suponía pasaría sus últimos días de vida, Benita despertó sorpresivamente una mañana, se levantó, acomodó su cama y se sentó en un sillón de la sala. “Hola, mi hijo”, le dijo a Esqueda con actitud lúcida. A partir de ese amanecer Benita cambio totalmente.
Sus memorias y recuerdos se esfumaron. Su conducta fue impredecible. En ocasiones, abre su armario, observa sus vestidos y sus bolsas de mano con curiosidad, cuenta Esqueda. En otros momentos, arregla su cama, como solía hacerlo antes. Le gusta comenzar su sueño con una frazada que la cubra y con su hijo al lado, como si fuere un infante.
Su alimentación, higiene personal, seguridad y bienestar dependen de su hijo y de una persona que la cuida unas horas durante el día. Es como un bebé, dice Esqueda. La diferencia es que “sabes que un bebé va a ir mejorando con el tiempo, pero ellos (los que padecen de Alzheimer) van a empeorar”.
Al principio de la enfermedad de su madre, Esqueda decidió cuidarla por sí mismo. A los dos meses se dio cuenta que era demasiada labor para él, tanto física como mentalmente. “Estaba molesto, cansado y quería salir afuera, porque aunque ella está durmiendo tienes que estar en la casa”, comentó. La ayuda de una cuidadora capacitada aminoró su estrés.
A lo largo de estos dos años, Esqueda descubrió que la receta para disfrutar la presencia física de su madre es tenerle mucha paciencia, amor y haber pasado toda su vida con ella, ya que el conocerla le facilita averiguar qué es lo que a ella le gusta, necesita o cómo ayudarla en ciertos casos.
Mi madre “es mi papá, mi mamá, ella me [crió] y la amo con todo mi corazón”, asienta este hombre de 59 años. Mi madre “es amor incondicional”, reflexiona.

Alzheimer en hispanos
Como Esqueda, otras personas hispanas en el Condado de Yakima cuidan a un familiar con pérdida de memoria, Alzheimer o demencia. A diferencia de la creencia que relaciona esta enfermedad con personas de origen europeo, lo cierto es que los hispanos son en la actualidad el segundo grupo étnico con más riesgo a padecerla.
De acuerdo con la Asociación de Alzheimer en el Oeste y Centro de Washington, esta tasa de incremento en los latinos está relacionada con el aumento de problemas cardiovasculares, diabetes y colesterol alto que afectan actualmente a la comunidad hispana, dijo Janet Ceballos, directora de servicios sociales de dicha organización.
Según un estudio de Hechos y Estadísticas sobre la enfermedad del Alzheimer en 2010, los hispanos tienen más probabilidades de desarrollar Alzheimer que los de origen caucásico y las estadísticas oficiales actuales que registran a casi 200 mil afectados al año tenderán a incrementar a 1.3 millones en 2050.
La tendencia se debe también a que los hispanos tienen una vida prolongada y es la minoría que crecerá más en los siguientes años.
Se estima que podrían existir más casos, sin embargo, no son atendidos por desconocimiento de los síntomas y porque la pérdida de memoria se relaciona con el avance en la edad.
“Cuando se acuerdan de lo que se le olvidó, está bien. Pero si se les olvida lo que se les olvidó, es un problema”, aclara Ceballos.
El Alzheimer es una enfermedad que afecta al paciente, a los familiares y a las personas que trabajan con ellos, por esas razones, esta asociación abrió hace unos días una grupo de apoyo en español para quienes cuidan a personas con pérdida de la memoria.

Grupo de apoyo para personas con Alzheimer.
Cuándo: Primer martes de mes, de 6-7:30 p.m.
Dónde: Aula C del Hospital Memorial del Valle de Yakima, 2811 Tieton Dr, Yakima.
Información: 509-833-3334.

Síntomas de pérdida de memoria
*Cambios de memoria que dificultan la vida diaria.
*Dificultad para resolver problemas.
*Desorientación de tiempo o lugar.
*Dificultad para comprender objetos de ambiente.
*Problemas con el habla o la escritura.
*Colocar objetos fuera de lugar.
*Disminución o falta de juicio.
*Pérdida de iniciativa para participar en actividades cotidianas.
*Cambios de personalidad.
Fuente: Asociación de Alzheimer, www.alz.org/español

Amigos, familiares rinden tributo a Villanueva

June 26, 2014

KAITLYN BERNAUER/El Sol de Yakima Ricardo García sirvió  como maestro de ceremonias durante el servicio memorial de su amigo y activista, Tomas Villanueva, en la escuela intermedia Toppenish, el 21 de junio de 2014.

KAITLYN BERNAUER/El Sol de Yakima
Ricardo García sirvió como maestro de ceremonias durante el servicio memorial de su amigo y activista, Tomas Villanueva, en la escuela intermedia Toppenish, el 21 de junio de 2014.

Ross Courtney
El Sol de Yakima
TOPPENISH—
KAITLYN BERNAUER/El Sol de Yakima Alfonso Villanueva, hermano mayor de Tomás Villanueva, cuenta historias sobre la vida de Tomás durante el servicio memorial realizado en la escuela intermedia Toppenish, el sábado 21 de junio de 2014.

KAITLYN BERNAUER/El Sol de Yakima
Alfonso Villanueva, hermano mayor de Tomás Villanueva, cuenta historias sobre la vida de Tomás durante el servicio memorial realizado en la escuela intermedia Toppenish, el sábado 21 de junio de 2014.

tomas villanueva 2
Los presentes recordaron historias de los viajes por carretera de Villanueva, sus vacaciones en la costa de Oregón y su gusto por reírse de sus propios malos chistes.
“Fue el mejor abuelo que alguien podría pedir”, dijo su nieta, Mariah Villanueva, entre lágrimas a una audiencia de alrededor de 400 personas que se reunieron el sábado, dentro del gimnasio de la escuela intermedia Toppenish.
Villanueva, quien lideró las huelgas contra Yakima Valley Farms, ayudó a crear leyes para el beneficio de los trabajadores agrícolas y puso las primeras piedras para fundar la Clínica de Campesinos del Valle de Yakima, falleció el 6 de junio, a los 72 años de edad, en Seattle.
En 2009, Villanueva sufrió una serie de derrames cerebrales que casi acabaron con la vida del activista. Luego se mudó de un hogar para ancianos en Wapato a un centro de salud comunitario en Seattle.
Al homenaje asistieron trabajadores que marcharon con Villanueva en los tiempos difíciles del activismo local, líderes del movimiento obrero y autoridades públicas. Entre ellos se encontraba el senador estatal Jim Honeyford, Republicano por Sunnyside.
Ricardo García, amigo de Villanueva y fundador de la radio en español KDNA, fue el maestro de ceremonias durante el servicio celebrado alternativamente en inglés y español.
García y otras figuras públicas describieron a Villanueva como una figura histórica del valle.
“Tomás dejaba huellas
dondequiera que iba”, dijo García en su introducción, describiéndolo como el precursor de la ahora llamada Clínica de Campesinos del Valle de Yakima.
Lupe Gamboa, otro legendario del activismo en el valle, recordó el viaje que hizo con Villanueva a California para conocer a César Chávez, el reconocido activista por los derechos de trabajadores agrícolas en Estados Unidos. También habló sobre su victoriosa huelga contra el viñedo Chateau Ste. Michelle.
“(Villanueva) hizo cambios increíbles, pero increíbles en el estado de Washington”, dijo Gamboa.
Los cambios en la cobertura médica, el salario mínimo, la seguridad laboral y la seguridad de los pesticidas, todo eso surgió debido a su paciente y educada labor, dijo Jeff Johnson, presidente de Washington State Labor Council, quien en 2006 dirigió la campaña electoral de Villanueva al Senado estatal. Un episodio que no tuvo éxito.
“Sí se puede, Tomás”, dijo Johnson, repitiendo la vieja consigna de United Farm Workers Union: La campaña puede ser una realidad.
Phyllis Gutiérrez Kenney, ex Legisladora Demócrata del Estado de Washington, que ahora reside en Seattle, se crió en una familia de trabajadores agrícolas en Toppenish, ella simplemente dijo que “Tomás es parte de la historia”.
Aunque se elogió el aporte de Villanueva a la justicia social, los integrantes de la familia del incansable luchador pidieron el turno para enfocarse en los momentos que tuvieron con él, tanto como padre, hermano y abuelo.
Los hijos de Villanueva, Gabe y Tomás Jr., compartieron cómicas anécdotas sobre la vida y el carácter de su padre.
Conocido por su trabajo en jardinería y carpintería, Villanueva también fue recordado por desenterrar árboles de los bosques nacionales durante los viajes de la familia. Villanueva hacia juguetes con la madera de esos árboles y los entregaba en Navidad, incluso en tiempos difíciles, los hijos siempre recibían un regalo.
“Éramos ricos más allá de nuestros sueños”, dijo Gabe.
Haciendo eco entre los oradores, Tomás Jr. dijo que su padre trataba a todo el mundo de la misma manera. A ricos o pobres, poderosos o humildes, blancos o latinos, él siempre les hablaba con respeto.
“He tratado de vivir mi vida de la misma manera que él lo hizo”, dijo Tomás Jr.

Estudiante de White Swan deja abuso de sustancias, destaca en tenis

June 26, 2014

GORDON KING/El Sol de Yakima María Anguiano, a la derecha, y su hermana Malena, de la secundaria White Swan, se ríen  juntas durante la práctica de tenis, el 13 mayo de 2014. Las hermanas participan en juegos dobles en la secundaria.

GORDON KING/El Sol de Yakima
María Anguiano, a la derecha, y su hermana Malena, de la secundaria White Swan, se ríen juntas durante la práctica de tenis, el 13 mayo de 2014. Las hermanas participan en juegos dobles en la secundaria.

KATE PRENGAMAN
El Sol de Yakima
WHITE SWAN– Para María Anguiano, junio ha sido un mes muy especial, cumplió 18 años, compitió en las finales de un torneo de tenis y logró graduarse de la preparatoria.
No obstante, para Anguiano y su familia, hay una razón más porque celebrar: Hace cuatro años la joven andaba por una dirección distinta, ingería drogas, bebidas alcohólicas y fue expulsada de octavo grado.
“Ella abusaba mucho de las drogas y del licor en la escuela intermedia y ha cambiado esos hábitos. Es una joven increíble, llena de vida e inteligente”, dijo la consejera estudiantil Jodi Sheppard. “Ha logrado bastante”.
Ahora, Anguiano es la primera en su familia que logra graduarse de la preparatoria. Sueña en convertirse en consejera estudiantil, para ayudar a jóvenes que, como ella, abusaban de las drogas y el licor.
Sus problemas, según cuenta, se iniciaron en octavo grado.
“No me gustaba la escuela y empecé a beber y fumar con mis amigos”, dijo Anguiano. “Llegó a tal extremo. Que fui expulsada dos veces de la escuela”.
Sus padres estaban tristes y decepcionados, pero fue un comentario que hizo su hermana lo que la inspiró a cambiar.
“Mi hermana me dijo que no le gustaba ver la persona en la que me había convertido”, subrayó Anguiano. “Mi hermana y mis amigas, nunca dejaron de apoyarme”.
De hecho, ella quería ser un buen ejemplo para su hermana menor. Para lograrlo, tenía que hacer cambios en su vida.
En noveno grado, intentó ser parte del equipo de tenis. Le gustaba el deporte, pero sus bajas calificaciones no le permitieron continuar jugando, dijo su entrenador Richard Walker.
Agregó que durante su segundo año en la preparatoria de White Swan, la joven empezó a enfocarse en sus estudios y cambios en su manera de ser.
El equipo de tenis es como una familia, dijo Anguiano, y ha sido un fuerte grupo de apoyo.
Este año, la competencia de tenis convirtió en un asunto familiar –la joven participó en juegos dobles con su hermana de 15 años, también llamada María, pero conocida por su segundo nombre, Malena.
En el campo de tenis, los compañeros de equipo y sus entrenadores las llamaban, “Cosa Uno y Cosa Dos” como las personajes del libro Dr. Seuss.
Poder jugar juntas las ha unido más como hermanas, dijo Anguiano quien trabaja duro para ser un buen modelo para su hermana menor.
“Seguro que voy a asistir a la universidad”, resaltó Anguiano. Aunque todavía no está segura si iniciará este año o el próximo sus clases en Yakima Valley Community College.
“Todavía estoy indecisa, pero mi familia me anima a seguir adelante”, dijo Anguiano. “Ellos trabajan en los campos, y no quieren que nosotros hagamos ese trabajo”.
Ella trabaja medio tiempo como cajera en el Cougar Den, pero sus planes a largo plazo, incluyen ser consejera de escuela. “Creo que lo va hacer genial, tiene una buena actitud”, dijo Walker.

Estudiante busca éxito académico, luego de trágico accidente

June 26, 2014

MASON TRINCA/El Sol de Yakima Cassandra Silva mira hacia el campo cerca del Parque RV de  la Nación Yakama, en Toppenish, el 13 de junio de 2014. Silva camina en los alrededores del área para aliviar la ansiedad que carga después de su accidente de julio de 2013.

MASON TRINCA/El Sol de Yakima
Cassandra Silva mira hacia el campo cerca del Parque RV de la Nación Yakama, en Toppenish, el 13 de junio de 2014. Silva camina en los alrededores del área para aliviar la ansiedad que carga después de su accidente de julio de 2013.

RAFAEL GUERRERO
EL SOL DE YAKIMA
TOPPENISH— Cassandra Silva siente alivio como cualquier graduado de la preparatoria durante este tiempo del año.
El verano pasado, un accidente automovilístico ocurrido en Zillah, alteró drásticamente la vida de Silva, al igual que a la vida de aquellos que la rodean.
Como resultado del accidente, Silva necesitó largas terapias de rehabilitación en un hospital de Seattle. Pero durante su larga recuperación, siempre mantuvo sus metas intactas: Volver a la escuela y graduarse junto a sus compañeros.
“Yo quería volver a la preparatoria”, dijo Silva.
“Estoy contenta que lo haya logrado y me siento agradecida por que está viva”, expresó Jeanette Silva, madre de Cassandra.
La tarde del 15 de julio de 2013, la joven retornaba de una reunión social. Pensaba llegar a casa y no hacer ruido para evitar despertar a sus padres.
No obstante, a tan solo unas cuadras de su casa en Zillah, un hombre, de 18 años de edad, no se detuvo en una señal de alto en la esquina de las calles Cheyne y Gilbert, chocando su vehículo contra el carro de Silva.
El conductor, Jeremiah G. Atkins, murió en el lugar del accidente. Silva sobrevivió. Fue llevada a Yakima Valley Memorial Hospital, pero debido a la gravedad de sus heridas, fue enviada por avión a Harborview Medical Center en Seattle.
Sus padres, sin embargo, no sabían que su hija había sufrido un serio accidente. A pesar que estaba tan cerca a su casa, ni su madre ni padre despertaron con el ruido de las sirenas.
Para hacer la situación peor, Silva no portaba ninguna identificación y el carro estaba bajo el nombre del hermano de su novio.
“Los oficiales no sabían quién era y porque estaba tan lastimada”, dijo Jeanette. “No supieron quien era hasta que pasaron algunas horas, hasta que las autoridades fueron a la casa de su novio… Fue horrible”.
A Silva la mantuvieron en soporte vital durante dos semanas, antes de ser transferida al Hospital de Niños de Seattle.
Tenía traumatismo cerebral, colapso pulmonar, el esternón y la clavícula rota, un hombro dislocado y cuantiosos daños faciales. La cirugía reconstructiva fue extensa.
Una preocupación particular fue la herida traumática del cerebro que dañó su memoria a corto plazo. Por meses, requirió de ayuda para recordar momentos de su vida diaria. Silva dijo que no fue hasta la primavera que su memoria empezó a recobrar con normalidad.
“Esos meses anteriores, si alguien me decía algo, en unos cuantos minutos ya me olvidaba de lo que habían dicho, de lo que se estaba hablando”, comentó la joven.
Se sometió a extensos programas de recuperación en el hospital de Seattle, incluyendo terapias de habla y sesiones de habilidad cognitiva.
Jeanette mencionó que su hija también tuvo que aprender de nuevo como ir de compras y contar dinero.
Aunque la joven todavía requiere atención médica, eso ya no es tan frecuente. Visita a su doctor en Yakima cada mes para hacer atendida por el continuo dolor de cabeza, hombro y de pecho que sufre.
La familia de Silva pensó que la recuperación atrasaría la graduación. Durante el otoño, la muchacha tomó clases en línea para ponerse al día en sus estudios. Sin embargo, quería volver a la preparatoria Toppenish.
“Empecé [allí] y quería terminar [allí]”, recalcó Silva.
Michael Romero, especialista en acreditación escolar en Toppenish, dijo que era peligroso volver a ponerla en el ambiente de la preparatoria debido a su delicado estado de salud. Además, le preocupaba el “bullying”. Para evaluar el proceso receptivo de los estudiantes, Romero le dijo a Silva que volvería a ingresar lentamente solo a determinadas áreas, como el salón de almuerzo, para ver cómo ella y otros reaccionaban.
Llevar cursos en línea y no ver a sus amigas fue deprimente, dijo Silva. En cuanto volvió a Toppenish en enero, Silva siguió un programa de educación individualizada, o IEP, para ayudarla a alcanzar ciertas metas en su progreso académico. Fue un cambio, pero estaba contenta de volver a ver a sus amigos.
“Algunos maestros de la preparatoria decían que no era bueno que volviera”, dijo Silva. “Pero otros me animaban. Me decían, “Sí, pelea por eso. Intenta volver a la escuela, te extrañamos”.
Cuando el nombre de Silva fue anunciado durante la ceremonia de graduación de Toppenish, fue un momento especial, comenta Romero.
“Fue emocionante verla graduarse”, dijo. “En realidad fue emocionante para todos, ella es una chica fuerte”.
Silva originalmente quería ser oficial de policía. Ahora, espera estudiar la carrera de negocios, en el futuro cercano. Su meta, según ella, es trabajar en un edificio grande o tener su propia empresa.

WSU Reinicia programa GED para trabajadores migrantes e indígenas

June 26, 2014

RAFAEL GUERRERO
EL SOL DE YAKIMA
El Departamento de Educación de Estados Unidos ha otorgado a Washington State University (WSU) una subvención económica de cinco años por 2.3 millones de dólares, para establecer un programa educativo equivalente al diploma escolar para apoyar a los trabajadores migrantes y nativos americanos.
Las personas elegibles podrán obtener un certificado GED a través del programa. Según un comunicado de prensa de la universidad, emitido la semana pasada, el programa de WSU ayudará a 65 participantes cada año y podría expandirse a otras comunidades.
WSU fue una de las primeras instituciones en ofrecer un programa de equivalencia educativa cuando el Departamento de Trabajo de EE.UU. financió un proyecto piloto en 1967. El programa fue cerrado en 2009.
“Estamos muy contentos de ser capaces de llevar este importante programa de regreso a nuestro campus”, dijo John Fraire, vicepresidente de asuntos estudiantiles.
“Con tantos trabajadores migrantes apoyando la industria agrícola de nuestro estado, existe una gran necesidad para ayudarlos a completar su educación y hacer que avancen en sus carreras profesionales”.
La subvención financiará varias posiciones, incluyendo un director, reclutador, consejero, instructores y tutores.
Entre los servicios adicionales para los participantes figura el aprendizaje de oportunidades en las carreras profesionales, conexión con el cuerpo docente y personal de la universidad, asesoría personal y tutoría.
Los participantes recibirán ayuda financiera para costear los gastos de educación.

Certamen busca concursantes

June 26, 2014

Redacción
EL SOL DE YAKIMA
El Concurso Miss Condado de Yakima busca la inscripción de chicas para el periodo clasificatorio de agosto, la primera parada en el largo camino que conlleva a los concursos Miss Washington y Miss América.
La actual Miss Washington, Reina Almon, es nativa de Yakima.
Las concursantes deben tener entre 13 y 23 años de edad y cumplir con todos los requisitos de elegibilidad para el título de Miss América. La fase inicial se realizarán los días 16 y 17 de agosto en el Capitol Theatre de Yakima, y consistirá en una entrevista personal, muestra de talento, vestimenta en traje de noche y desempeño en el escenario, así como una muestra de “estilo de vida y aptitud deportiva” para las concursantes adolescentes y una muestra de modelaje en traje de baño para las concursantes adultas.
Los organizadores dicen que el evento trata de promover el desempeño escolar, la creatividad, la vida sana y la participación comunitaria.
Las ganadoras de Miss Yakima pasarán a sus respectivas competencias estatales en 2015, ellas obtendrán becas escolares y promoverán muestras de servicio comunitario, según detalla un comunicado de prensa del Programa de Becas Miss Condado de Yakima.
La fecha límite para la inscripción es el 6 de julio. Para obtener más información, comuníquese con la directora ejecutiva, Carol Milliron al teléfono 509-969-2066 o visite www.missyakimacounty.org.

Enfoque científico eleva tasas de graduación

June 26, 2014

MIKE SIEGEL/The Seattle Times Graduados de la preparatoria Toppenish celebran al culminar la ceremonia de graduación a inicios de junio.

MIKE SIEGEL/The Seattle Times
Graduados de la preparatoria Toppenish celebran al culminar la ceremonia de graduación a inicios de junio.

MIKE SIEGEL/The Seattle Times Armando Bravo de la preparatoria Toppenish, demuestra el robot que él y sus compañeros del club de robótica llevaron a California para la competencia anual. La preparatoria tiene una taza de graduación de 95 por ciento.

MIKE SIEGEL/The Seattle Times
Armando Bravo de la preparatoria Toppenish, demuestra el robot que él y sus compañeros del club de robótica llevaron a California para la competencia anual. La preparatoria tiene una taza de graduación de 95 por ciento.

CLAUDIA ROWE
THE SEATTLE TIMES
En una clase de ciencias, Trevor Greene, director de la preparatoria Toppenish, observa fijamente un recipiente que contiene órganos oculares de una vaca.
Años atrás, Greene había visitado una carnicería cerca de Toppenish con los estudiantes de una clase de agricultura, cuando pensó que la clase de ciencias de su escuela –a la cual asisten jóvenes de escasos recursos— podría estudiar los órganos sobrantes de los vacunos en su nuevo curso de biomedicina.
En aquel entonces, 2011, Toppenish se encontraba atravesando un periodo transitorio de cinco años, pasando de una fábrica de deserción escolar —donde sólo el 19 por ciento de los estudiantes aprobaba los exámenes estatales de álgebra—, a un modelo regional de progreso en la enseñanza de ciencia y tecnología.
Actualmente, más de 830 estudiantes de la escuela —todos de bajos recursos— han tomado cursos de ingeniería, ciencias, industria aeroespacial o biomedicina. La matrícula en cursos avanzados de matemáticas se ha triplicado. La tasa de graduación de cuatro años es de 94 por ciento —una figura envidiable, incluso entre los distritos más privilegiados de Washington—.
Toppenish no es un lugar donde exista una marcada diferencia socioeconómica. La mitad de los padres de familia del distrito no cuentan con un diploma de preparatoria.
Teniendo en cuenta esto, y el bajo promedio que ocupa el estado de Washington en la educación tecnológica para menores de edad, Toppenish ha logrado destacar. A nivel estatal, sólo el 42 por ciento de los estudiantes de octavo grado pasó los exámenes de matemáticas requeridos el año pasado, y menos de la mitad de los graduados de preparatoria contaba con créditos necesarios para entrar a una universidad de cuatro años.
A nivel mundial, países como China e India, están graduando profesionales en las carreas de ingeniería tres veces más que Estados Unidos.
“Los bloques de científicos y técnicos que basaron nuestro liderazgo económico está decayendo en un momento en que muchas otras naciones la están reforzando”, describió un panel de líderes de la industria tecnológica y consejeros federales encargados de evaluar la situación académica de los cursos de ciencia y matemáticas en EE.UU.
“Tememos que nuestro liderazgo en los campos de ciencia y tecnología puedan perderse”, advirtió el panel indicando la dificultad que habría de recuperar ese puesto, una vez perdido, y si es acaso se podría recuperar del todo”.
Toppenish figura entre las ciudades menos probables para revertir esta problemática.
La escuela preparatoria se encuentra dentro del territorio de la reservación nativa Yakama, un área donde el ingreso familiar promedio está por debajo de los 30,000 dólares anuales. La carnicería es la mayor fuente de trabajo para los residentes y un tercio de todos los padres de familia de esta ciudad nunca culminaron el noveno grado de preparatoria.
En un ambiente así, ofrecer una educación de alto nivel con énfasis en la ciencia e ingeniería podría parecer imposible. Pero gracias a una buena gestión de liderazgo y a estratégicos acuerdos con empresas locales, Toppenish ha logrado hacer que una preparatoria tradicional pueda ofrecer educación con orientación tecnológica a sus estudiantes.
El laboratorio escolar que integra dos aulas de biomedicina e ingeniería, cuenta con instrumentos para realizar pruebas de ADN y disección de animales. Además, cuenta con varias impresoras de tipo 3D.
Desde el 2008, El distrito escolar ha invertido 1,500 millones de dólares en el desarrollo de la educación científica que integra las áreas de ciencias, ingeniería tecnológica y matemáticas. El dinero provino de una subvención federal de 500 mil dólares y otra parte del fondo de educación estatal.
Es una inversión significativa, pero una vez pagada (resultados de exámenes, tasas de graduación) se obtendrán otros beneficios intangibles, como la generación de confianza.
“La exposición (que hacemos) es gigante”, dijo el Superintendente John Cerna, mientras observa a dos chicas, vestidas en uniforme de laboratorio, realizar un corte con bisturí en el ojo de una vaca.
“Tenemos muchos jóvenes que van a convertirse en médicos. Ahora, ellos entienden la importancia (de los estudios científicos). Antes, las matemáticas sólo eran números”, dijo Cerna.
El aprendizaje de cursos enfocados en la ciencia e ingeniería causó un gran impacto en la vida de Armando Bravo, un estudiante de la preparatoria Toppenish que, en el otoño, empezará la carrera de Gerencia en el Campo de la Construcción (Construction Management) en Central Washington University.
“Yo odiaba las matemáticas”, dijo Bravo. “Después de culminar el curso de Algebra 2, dije, ‘OK’, eso es todo, por fin terminé”. Pero mis profesores me dijeron que si me interesaba la carrera profesional de construcción iba a necesitar muchas matemáticas, y eso me motivó a aprender trigonometría y pre-cálculo”.
Mientras Bravo cuenta su historia, su padre se encuentra degollando vacas en el matadero que está cruzando la calle, ganando un salario de 13 dólares por hora.
Durante mucho tiempo, la planta ha proporcionado una fuente de trabajo para los graduados de Toppenish. Pero la carrera profesional que busca Bravo es muy diferente y eso ha elevado su nivel académico, pasando de un estudiante de bajo nivel a uno de mayor rango.
Las semillas del éxito como el de Bravo, se plantaron una noche hace siete años, cuando el ex ingeniero de la NASA, Conan Viernes, se encontraba sentado en su garaje cerca de Wapato, revisando un informe del gobierno federal que advertía de manera alarmante la deficiencia académica en los campos de ciencia y matemáticas en EE.UU.
Allí se mencionaba sobre un plan de estudios llamado “Project Lead the Way”, que buscaba resaltar la enseñanza de alto nivel a través de la creación de proyectos grupales.
“Observé mi propia enseñanza en el campo de la ingeniería, y pude ver que me prepararon para pensar de manera crítica, a trabajar en equipo con atención al detalle”, dijo Viernes. “Pensé, esto realmente podría ayudar a Toppenish”, apuntó.
Viernes llamó a su tío, John Cerna, quien en aquel entonces era asistente del superintendente de las escuelas en Toppenish.
Lo que comenzó en 2008 con una clase de Introducción a la Ingeniería para una docena de estudiantes, se ha convertido con el tiempo, en un trampolín al éxito que ha logrado enrolar a más de 600 estudiantes en carreras que van desde la industria aeroespacial hasta la intervención biomédica, todo ello, impulsado por el interés de los propios estudiantes.
Los menores mostraban sus diseños a sus amigos como un tren de juguete hecho con una impresora 3D o un bloque de madera tridimensional creado con una computadora.
Los maestros, observaron mejoras académicas en los estudiantes que habían seguido el curso de biomedicina, y desecharon la clase tradicional de primer año -Ciencias de la Tierra-reemplazándola con otra llamada Principios de la Ciencia Biomédica.

Colaboración con ?la industria local
El Hospital Comunitario de Toppenish, hace su parte y se encarga de recolectar los desechos biomédicos de la escuela; científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Seattle visitan cada año la preparatoria, y la planta de procesamiento de carne mantiene una presencia regular en el campus.
“Solíamos tener un estigma horrible en la comunidad”, dijo el presidente de AB Foods, Brad McDowell. “Pero tratamos de demostrarle a los niños que también tenemos microbiólogos y un departamento de sistemas, todas con oportunidades de realizar una carrera. La mitad de de los padres de estos niños trabajan aquí, y creo que es importante que ellos lo entiendan”.
Los profesores de inglés e historia podrían quejarse sobre la millonaria inversión en los campos de ciencia. Pero para los observadores externos, Toppenish es un caso de estudio que puede inspirar a mejorar los programas de estudio sin afectar el incremento de impuestos locales.
“Toppenish es un modelo”, dijo Lee Lambert, quien monitorea el progreso en las clases de ciencia en Washington STEM. “Ellos no tienen un socio corporativo que invierta millones de dólares. Ellos han logrado todo este progreso dentro del marco del sistema existente. Usted estaría en apuros para encontrar una escuela secundaria similar que ha hecho lo mismo”.
Aunque nadie acredita la tasa del 94 por ciento de graduación solo en los campos de ciencia y tecnología, la inscripción general en Toppenish ha aumentado —de casi 700 estudiantes antes de la inversión a 900 para el próximo año—, incluso, los profesores afirman que están manteniendo a jóvenes que en años anteriores habrían abandonado la escuela.
Bravo fue uno de esos chicos, y él sonreía mientras la directora principal, Brenda Mallonee, le entregó su diploma de graduado el 2 de junio, último. Mallonee se graduó hace 19 años de la preparatoria Toppenish y ahora contempla maravillada el drástico cambio.
“No se trata sólo de graduarse para que puedan ir a trabajar a los campos”, dijo Mallonee. “Es sobre qué debe hacer uno para mejorar su vida”.
Bravo tiene su propia respuesta.
En una clase de ingeniería en segundo año de preparatoria, el joven diseñó una maquina lectora de colores. Los padres que fueron a ver su diseño después de recolectar manzanas en sus puestos de trabajo, bromearon de Bravo y su máquina podría algún día quitarle sus puestos de trabajo.
Pero, en ese entonces, a nadie parecía importarle.
•Claudia Rowe: 206-464-2531 o crowe@seattletimes.com

Aumenta interés por clases de ciencia
La preparatoria Toppenish es una de las 174 escuelas en 66 distritos escolares de Washington que utiliza el programa curricular basado en ciencia e ingeniería llamado Proyect Lead the Way. Desde que Toppenish cambió su enfoque en materias de ciencia y tecnología, la inscripción en esta escuela de alta pobreza se ha incrementado en 18 por ciento.

Preparatoria Toppenish
Matrícula escolar
Octubre de 2008: 761
Proyección para septiembre de 2014: 900
Estudiantes Blancos: 3.5%
Estudiantes Nativos: 7.6%
Estudiantes Latinos: 88%
Estudiantes de escasos recursos:
100%

• Fuentes: Project Lead the Way, Oficina del Superintendente de Instrucción Pública.

Entre Amgias: Recuerdos de una luchadora poetiza

June 26, 2014

NINFA R. GUTIÉRREZ
ENTRE AMIGAS
Aunque la noticia sobre el fallecimiento de la poetiza y escritora afroestadounidense Maya Angeluo es triste, su vida no lo fue. Bueno, eso porque ella así lo escogió. La galardonada literata falleció el pasado 28 de mayo a los 86 años de edad.
Según la novela autobiográfica “I Know Why the Caged Bird Sings” (Se por qué canta el pájaro enjaulado, 1969), la escritora relata hechos dramáticos sobre su vida y resalta que, a la edad de 8 años, fue violada por el entonces novio de su madre. El agresor fue golpeado hasta la muerte, pero este suceso provocó que Maya se quedara muda por 5 años.
En su novela “Gather together in my name” (Reunión en mi nombre, 1974) la cual vendió más de un millón de ejemplares en todo el mundo, Maya describe las dificultades de una madre soltera, inestable en sus empleos y en las relaciones amorosas. A finales de los años 50, Maya logra una carrera de éxito como cantante, bailarina, actriz, directora de revistas, activista por los derechos civiles, poeta y novelista. En casi todas sus obras denuncia el racismo, exalta el valor, la perseverancia, la supervivencia y el auto estima.
A lo largo de su vida recibió numerosos premios y títulos honoríficos. El 20 de enero de 1993, Maya recitó el poema “On the Pulse of Morning” (En el curso de la mañana) durante la toma de la posesión de mando del presidente Bill Clinton.
Su autenticidad fue lo que más me atrajo a ella. Recuerdo sus entrevistas con la presentadora Oprah Winfrey, donde mostraba su estilo propio sin importarle el “qué dirán”, fue una de las más atrayentes cualidades que observé en esta gran mujer, y fue también lo que más admiré de ella.
Hizó de su tiempo de vida en este mundo, un jardín de flores hermosas que dejaron en nosotros el aroma de su admirable vida.
Me recuerda las palabras del filósofo y escritor francés, Jean Paul Sartre: “No perdamos nada de nuestro tiempo; quizás hubo más bellos, pero este es el nuestro”.

• Ninfa R. Gutiérrez es productora y conductora en Radio KDNA, escritora Freelance y fotógrafa aficionada. Ha sido fundadora de La Casa Hogar de la Dra. Gloria De Martínez y reside en el Valle de Yakima desde los ocho años de edad. Entrelazando Culturas representa la opinión personal de Gutiérrez y no necesariamente la de El Sol de Yakima.

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